Finuka’s Vision World

Una pequeña excursión por el mundo

Salgo en el google! Octubre 17, 2008

Archivado en: Uncategorized — finuka @ 10:19 pm

Jajajajajaja. Ya, muchos me matareis por el título de la entrada, pero a mi me ha llenado de orgullo verme en el google, y aquí viene lo mejor, ¡POR CASUALIDAD! Mi compi de piso (el chico francés) quiere alquilar una vespa para darse una vuelta por Génova. Y yo, aburrida que estaba, pues me puse a buscar en google con estas palabras: “alquilar vespa génova“. Y aquí es donde viene mi sorpresa: ¡¡soy la quinta entrada!! Adoro el google, en serio.

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Venecia Octubre 14, 2008

Archivado en: Rincones — finuka @ 9:16 pm

Salimos de Verona tras una visita fugaz a esta ciudad y cogimos la autopista de peaje en dirección a Venecia. Nuestro hotel se encontraba en Mestre, una ciudad “industrial” muy cerca de Venecia. Suele ser más barato quedarse aquí y las facilidades para llegar a Venecia son muchas. Además, si se viaja con coche es lo recomendado porque, salvo que flote, en Venecia no lo podréis meter!! :D

Tras un trayecto de 1hora y media, llegamos a la salida de la autopista de peaje para Mestre. Como en toda autopista de peaje, hay varias formas de pagarla:

  • o vas con el coche a una de las cabinas donde hay un hombre, le das el billete de entrada a la autopista, él te dice cuanto es y se lo das en metálico (aunque hay cabinas en las que puedes pagar con la tarjeta de crédito)
  • o una tarjeta de “abonado” a la autopista. Aquí en Italia se llama “Telepass”
  • en la zona de Suiza y de Francia también hay unas cabinas que no tienen una persona física sino que unos letreros que hay antes te dicen cuanto debes pagar y, si tienes el dinero justo, pasas por esas cabinas y lo sueltas en una máquina.

¿Que por qué explico esto? Muy fácil. Creo que ya he comentado antes que los conductores no suelen ser muy amables con los conductores extranjeros (en España tampoco lo somos, siempre decimos “¡mierda!¡me ha tocado un “guiri” delante!…) Pues bien, debido al desconocimiento, a la falta de luz y a que mi compañera era novata en las autopistas de peaje, me equivoqué de cabina y me metí por una de “Telepass”. Me dí cuenta justo al entrar, así que frené para corregir mi error pero un camión se me pegó al culo (perdón por la vulgaridad…) y empezó a “empujarme” hacia delante, tocándo la pita y picando las luces ¬¬ A mi se me había puesto el semáforo en rojo pero la barrera no se bajaba. Hice un intento de explicarle al camionero que me había equivocado, pero no obtuve nada. A todo esto, mi compañera no dejaba de decir “¿pero qué pasa?”… Así que pasé y no pagé el peaje.Llegamos al hotel y se lo comenté a la recepcionista, porque no se me apetecía una multa. Y me dijo que podía pagarlo por correos y que había un número al que podía llamar. Al día siguiente fuimos a correos y no pude pagarlo porque el billete que tenía era de “entrada” a la autopista y no de “salida”, por lo que no tenía ni un precio ni una cuenta corriente a la que hacerle el ingreso. Tras varias llamadas a distintos número y tras hablar con gente “poco puesta en su trabajo”, dimos con uno bastante competente que me dijo que podía pagarlo en cualquier tramo desde Mestre a Verona. ¡Una solución! Debo decir que antes de darme la solución, una de las personas con la que hablé me dijo: “No lo pagues! Si eso da igual!” En fin, mi lado responsable me superó…El domingo a la vuelta de Venecia, paré en el peaje, crucé la autopista (si, si, a pie) y pagué el peaje…¡¡6′20€!! Tanto lío por tan poco dinero. Pero me consolaba pensar que me había ahorrado la multa. Hasta que en la oficina de Erasmus aquí en Génova, uno de los chicos me dijo que a él le había pasado y que la sanción que le había llegado era de 5€…De hecho, me ha dicho que si quiero viajar gratis por italia ya sé lo que tengo que hacer!! jajajaja Como bien dice mi padre: “una para ver y otra para aprender” :D

Bueno, vamos a lo interesante para un viajero: la estancia y la ciudad visitada.

El hotel está bastante bien, sobretodo por el precio: 22€/la noche una habitación doble con baño dentro y desayuno incluido. Además, tiene aparcamiento privado y en el mismo hotel hay una pizzería. Eso sí, hay muchos mosquitos porque está cerca de un pequeño rio. A mi me acribillaron!! aunque yo también a ellos :D . Nuestra habitación no era de las mejores situadas porque estaba al lado del baño compartido y la primera noche hubieron muchos ruidos, pero la segunda no se oyó nada. Justo al lado del hotel hay una parada de autobús donde para uno de los que van para Venecia y sólo se tarda en llegar poco menos de 10 minutos (depende del tráfico). Además, en el mismo hotel vendían una tarjeta para el transporte público de Venecia. Incluía el bus/tren para llegar a la ciudad como los trayectos en el “vaporetto”, que es el transporte más barato para moverse dentro de Venecia. Es un barco-bus, y cada trayecto son unos 6€. Hay dos tipos de tarjetas: una para 12 horas (8€) y otra para 24 horas (creo recordar que 12€). También estaba el típico billete de autobús (simple o ida y vuelta) para llegar hasta Venecia, pero este no incluía ningún transporte público dentro de la ciudad.

El sábado por la mañana, nos fuimos tempranito hacia Venecia. Para llegar hasta ella, tanto en tren como en coche o bus, hay que pasar por un puente largísimo desde el que ves agua a los dos lados. Es genial. El autobús te deja en “Piazza di Roma” y aquí hay una oficina de turismo. Creo que si alguna vez vais a Venecia, es lo primero que debéis hacer. Esta ciudad es tan turística que una de las primeras cosas que te preguntan en la oficina es “¿cuanto tiempo piensas quedarte?”. Esto lo hacen porque tienen preparados itinerarios según el tiempo que tengas: 1 día, 2 días, 1 semana… Aquí también tiene una tarjeta, al estilo de Verona, que te permite visitar museos y demás, pero no todos los museos y palacios importantes están incluidos, aunque si que en algunos te hacen un pequeño descuento. Le pregunté a la chica de la oficina que qué había en los museos incluidos y me respondió que trataban sobre la historia de Venecia, sus vestidos,… Para un día y para ese tipo de museos, no pago 36€. Así que cogimos el mapa y nos decidimos a hacer un poco del itinerario que tiene organizado para 1 día de visita.

Comenzamos por ir a visitar la isla de “Murano“. Cogimos la línea “DT”, que va directa hasta allí. Es gracioso ver cómo han hecho “carreteras” en medio de la laguna… Una vez que llegas a la isla, no es que haya mucho, pero la “Basílica di Santa Maria e Donato” es una visita obligada. Además, esta isla es famosa por su cristal, el cristal de murano. Hay un museo totalmente dedicado a ello y, casi la mayor parte de los negocios de la isla, son vendiendo cosas de cristal a los turistas. Este cristal no es barato pero habían auténticas maravillas hechas con él, como una orquesta completa y perfectamente diseñada (que, por cierto, no se encontraba a la venta…). Una cosa que me llamó mucho la atención es que en casi todos los negocios donde vendían este cristal había un letrero que ponía “no importamos cristal chino”, y siempre que compras algo te dan el certificado del cristal de murano.

De esta isla nos dirigimos a otra, “Burano”. Si debo decir qué tiene de atractivo turísitico… Creo que han aprovechado la atracción de Venecia para sacarle partido a todas las islitas de alrededor. Esta te la venden como “la isla que atrae a grandes artistas” y se caracteriza porque todas las casas son de colores. Pero de colores, colores. No hay ni una blanca, marrón o gris. Todas son azules, rosas, violetas con las ventanas verdes, amarillo chillón, naranjas, rojas,…y no hay dos seguidas pintadas iguales. La isla está muy bien cuidada, eso si, el trayecto hasta Venecia dura 45 minutos aproximadamente. También te venden el “hilo de Burano” como algo especial. Según he leído, el bordado de aquí es especial y estuvo a punto de desaparecer, pero con Venecia como atractivo turístico, pues lo han recuperado.

De Burano volvimos de vuelta a Venecia. El barco nos dejó en la “Piazza San Marco“. Creo que allí había tanta gente como en una Semana Santa de Sevilla o unos carnavales tinerfeños. En esta plaza se encuentra el Palacio Ducal, al que no entramos porque nos habíamos entretenido en las islas e ibamos un poco cortas de tiempo. Pero la fachada es impresionante. Creo que es el edificios, no religioso, más impresionante que he visto. En uno de los laterales del palacio se encuentra el “Puente de los suspiros” pero a mi me pilló en restauración. Por lo visto, es imposible ir a Venecia y que no haya un edificio,puente o monumento en restauración. Eso sí, ponen una foto de como es… En la plaza también está la Basílica y su campanario, a los que se pueden entrar si los demás turistas te lo permiten… Y en uno de los lados de la plaza se encuentra el reloj más antiguo de la ciudad. Después de la plaza nos fuimos bordeando el canal hasta llegar al “Puente de Rialto“, el más importante y antiguo de la ciudad. Tenías que hacer cola para poder posar en la foto… Aquí cogimos el barco para subir por el gran canal hasta la parada de la estación de trenes. Como al final no había “sobrado” tiempo, dimos una vueltecita por las calles de Venecia. Cada vez que cruzas un puente un gondolero te “asalta” :D y estás la mayor parte del tiempo o pidiendo perdón por chocarte con alguien o diciendo que no pasa nada porque alguien se ha chocado contigo… Cenamos en un bar (los propietarios eran chinos “inteligentes” porque vendían pizzas y bistecs empanados) y ya, “tardecito” (vamos, las 8:30 de la noche, pero eso aquí es tarde), pues de vuelta al hotel.

La verdad es que llevaba una idea prefijada de Venecia. Pensaba que era la ciudad “más romántica” de Italia, pero con tanto turista, pierde tooodo el encanto. No digo que no sea bonita, porque es muy bella, pero es lo mismo de siempre, si esperas demasiado puede ser que decepcione un poco. De todas formas, creo que es una ciudad muy especial, sobretodo al que no esté acostumbrado a vivir cerca del agua. Además, llama la atención eso de ver una “ambulancia-barco” o un “taxi-barco” jejejeje

Peaje: Verona-Mestre: 6′20€

Mestre-Génova: 20′70€

Gasolina: un tanque y poco más

Kilómetros: Verona-Mestre: 112km

Mestre-Génova: 401km

Tiempo: Verona-Mestre: 1h 15minutos

Mestre-Génova: 4 horas y 20minutos (hicimos dos paradas)

Ahm! Y prometo que a partir de ahora seré más comprensiva con el conductor extranjero!! jajajajaja

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Verona Octubre 12, 2008

Archivado en: Rincones — finuka @ 11:28 pm

Comienza un nuevo fin de semana en Génova, así que me monto en el polito y pongo rumbo. Esta vez, a parte de Marta (alias “tomtona”), también me acompaña una de mis compañeras de piso. Hemos decidido ir a conocer Venecia y, de camino, Verona.

Salimos el Viernes 10, sobre las 10:30 de la mañana, después de hacer una compra en el supermercado para tener qué comer por el camino. Cogemos la autopista de peaje, ya que nos ahorrará unas 4 horas menos de las que si fueramos por la carretera normal. Creo que ya lo he comentado pero en Italia si compensa usar las autopista de peaje porque lo que pagas por usarlas no es nada comparado con la gasolina que tendrías que pagar usando las otras carreteras. Durante el tramo que pertenece a la región de La Liguria, el límite de velocidad “establecido” es 110km/h debido a que se trata de una zona de mucha montaña con mucho tunel y mucho puente. Una vez que se acaba la montaña, el límite “establecido” es 130km/h. El límite “real” lo sobrepasa unos 30 o 40km más… Establezco la velocidad de crucero del polito entre los 110 y los 120 (si, voy a paso de tortuga :D pero no hay que gastar gasolina por gusto). El tráfico estaba siendo bastante fluido hasta la altura de Brescia, cuando faltaba alrededor de 1 hora para llegar a Verona. De pronto nos encontrabamos literalmente parados en la autopista de peaje, algo realmente asombroso. El problema: un choque entre dos camiones!! (uno de los cuales me había adelantado hacía un buen rato ya jejejeje). Así que tras este tremendo retraso, por fin llegamos a Verona un poco antes de las dos.

Teniendo fé ciega en Marta, llegamos al mismisimo centro de Verona, donde se encuentra “La Arena” de Verona, un coliseo que, según he leído, es el tercero más grande de Italia. Aparcamos el polito y decicimos echar el resto del día en esta bellísima ciudad. Nos tomamos un bocadillo rápido en el parque que se encuentra justo a las puertas del coliseo y nos dispusimos a entrar. La entrada cuesta 6€, pero sacándote la tarjeta “Verona Card” por 8€ puedes entrar en la mayoría de los monumentos y museos. La verdad es que se le saca partido… La mitad del coliseo estaba cerrada, así como la parte central (donde se celebraban los combates) porque en unos días iba a haber un concierto y lo estaban preparando. Aún así, es impresionante entrar en un monumento de este tipo. La imaginación empieza a volar y te imaginas la cantidad de cosas que han sucedido en él. Además, tiene una vista bastante buena de la ciudad. Eso sí, para los “paticortos” como yo, hay algunos escalones que se te resisten…jajajaja

Tras ver “La Arena”, nos dirigimos a “La casa de Julieta” o “Casa di Giulietta” para los italianos. No se si era el lugar más concurrido de la ciudad, pero desde luego que gente si que había. La casa en sí es un museo en el que se representa toda la historia de Romeo y Julieta, no es que haya mucho que ver, pero como está incluido en la tarjeta, podéis entrar y haceros una foto siendo Julieta. En la puerta del museo hay una estatua de Julieta y dicen que si le tocas la teta te traerá suerte. ¡¡Anda que no está desgastada!! Y en el pasillo que entra a la casa, en las paredes hay un montón de notas de amor que escribe la gente. Para que os hagáis una idea:

Muy cerca de “La Casa de Julieta” se encuentra la “Piazza Erbe”. Una plaza preciosa donde todas las mañanas ponen un mercado. Desde esta plaza se ve a la perfección “La Torre Lamberti”, nuestra siguiente parada. Se trata de una torre que pertenece al “Palazzo del comune” y es la más alta de la ciudad (84metros). La entrada a la torre está incluida en la tarjeta, pero solo si la subís a pie. Hay un ascensor, pero hay que pagar para usarlo para subir. Nosotras la subimos a pie: 348 escalones…sin comentarios. Eso sí, merece la pena subir (sea cual sea el medio usado). La vista desde arriba no tiene precio. Bajar, la bajamos en el ascensor porque estaba abierto por casualidad, pero ya os digo que el uso del ascensor no se encuentra incluido en la tarjeta.

El palacio donde se encuentra la torre va a dar a la “Piazza dei signori”, la cual tiene en el centro una escultura que representa la figura de Dante. La plaza es bastante bonita, sobretodo por los edificios que tiene en los alrededores.

Verona tiene mucho más por ver, como la “Chiesa di Santa Anastasia” o el “Battistero”, pero nos quedaba aún una hora y media larga de viaje, así que decidimos volver al coche dando un buen rodeo y poner rumbo ya al hotel. De la ciudad de Verona salimos sobre las 6:30.

Me ha quedado muy buena impresión de la ciudad. Creo que me ha gustado tanto o más que Florencia. La verdad es que una vez que la conoces entiendes porqué Shakespeare se inspiró en esta ciudad y en un antiguo relato de un vicentino para crear su obra. Os debo decir que pienso que se puede ver en un día, claro está, llegando más temprano de lo que yo llegué y si sacrificais algún que otro museo.

Gasolina: unos tres cuartos de tanque

Peaje: Génova-Verona: 14′70€

Kilómetros: 289km

Tiempo empleado: unas 3 horas y 20

Tiempo real: 2horas 50 minutos

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Pisa & Florencia Octubre 6, 2008

Archivado en: Rincones — finuka @ 9:49 pm

Como ya tenía piso, los papeles estaban arreglados y conocíamos el funcionamiento de Génova, cogimos el mapa para ver qué había cerca. Y siguiendo las recomendaciones de mi tia, decidimos ir a conocer Pisa y hacer noche en Florencia.

Así que el jueves 2 de octubre, a eso de las 12 de la mañana, nos pusimos en marcha por la autopista de Peaje, y tras poco menos de dos horas a esquivando camiones e intentando sobrevivir a la velocidad italiana, llegamos a “Pisa”. Esta ciudad no es muy grande pero la entrada “principal” nos pilló en obras, así que traíamos a la señorita del tomtom loca :D . Además, como todo fue a la aventura, le pusimos al gps “Pisa Centro” y la torre no está en “Pisa Centro”… Si la entrada no hubiese estado en obras, se puede llegar sin problemas gracias a unos letreros que indican la dirección. Eso si, en ninguno pone lo mismo: torre pendente, piazza dei miracoli, piazza del uomo… Pero al menos en todos está dibujada la torre ;) . El dia no nos acompañó nada, porque nada más llegar a Pisa empezó a llover. Y para colmo, la torre me decepcionó un poco. No sé porqué pero me la imaginaba sola, con un jardín muy grande alrededor en lugar de una iglesia. Si es que las fotos trucadas hacen mucho… Aún así, merece la pena ir a verla y con una hora que echeis en la ciudad hay bastante. Sobre dónde comer, cuando más cerca de la torre, más caro. De hecho, en uno de los bares que está pegaditos, el menú para turistas costaba 12€. Nosotras comimos en uno más alejado (en “Vía Santa María”) y fueron 8€ (plato, postre y bebida).

Y tras obtener la foto con la torre, pusimos rumbo a Florencia. Y otro enfado de la señorita del gps porque el enlace a las autopistas (tanto la de peaje como la normal) también estaba en obras en dirección a Florencia. Además, como el enlace lo han puesto por el aeropuerto, para lo cual hay que atravesar una vía de tren, pues se montan unas colas terribles. Tanto que la gente para el motor del coche. Como no estábamos seguras de que esa fuera la salida que teníamos que coger, me bajé y le pregunté a unos de una ambulancia que teníamos detrás. Lo mejor fue que les caímos bien y como veían que la cola no avanzaban, pues fueron a coger un atajo y nos avisaron para que los siguieramos. El problema fue que los perdimos de vista y acabamos llegando hasta Livorno y aquí cogimos la autopista hacia Florencia. Estas tres ciudades están conectadas por una autopista que no es de peaje, la “FI-PI-LI” (Firenze-Pisa-Livorno). La diferencia de tiempo con la de peaje no es mucha y está bastante bien. Sin perderse, de Pisa a Florencia hay una hora y cuarto aproximadamente.

La entrada a Florencia es sencilla. Nuestro hotel estaba muy cerca del centro y se accedía por la “Porta Romana”. El hotel era de los “baratos” para ser Italia (lo que en España equivaldría a un 3 estrellas bastante decente y amplio, si lo comparamos en precio). Nos atendieron muy bien y se trataba de un edificio antiguo, sin ascensor. La habitación era amplia, tenía una cama de matrimonio y una de 90. Además, nosotras elegimos una con baño dentro (lo que te incrementaba el precio un poco). Eso si, el baño era para verlo. Un armario. Ese era el tamaño. Es más, si te duchabas, te podías sentar en la taza del bater porque se mojaba todo. porque la ducha estaba, literalmente, encima de la taza (¿os he dicho que en Italia las duchas no tienen cortinas?). Como llegamos sobre las 5 de la tarde (por las obras y la pérdida de carretera), pues dimos una vuelta por el centro pero sin alejarnos mucho del hotel. Vimos el “Ponte Vecchio”, el “Palazzo de Pitti” y un par de iglesias de los alrededores. Nos empezó a llover, así que volvimos al hotel para, al día siguiente, coger un autobus de esos que hacen un tour por la ciudad. Desde luego el tour es completito, completito. En Florencia, la compañía con la que lo hicimos, tiene dos líneas y el ticket que compras en una te sirve para las dos. Además, puedes subirte y bajarte tantas veces como quieras, siempre dentro de las 24horas desde que compras el billete. Las líneas tienen zonas comunes donde puedes hacer el intercambio, y zonas específicas que te muestran Florencia desde dos lados distintos. La que nosotras cogimos nos llevó a la “Piazza de Michelangelo”, en la que se ve una vista de Florencia muy impresionante. El autobús para allí 10 minutos, claro que no nos enteramos de que podíamos bajar hasta que quedaband 2…(ni nosotras ni el resto del autobús).

Y tras la vuelta completa con el “city-tour”, decidimos bajarnos en la “Piazza San Marcos” donde hay un museo que contiene el “David” de Michelangelo. Eso sí, para entrar hay que pagar 10€ y esperar una hermosa cola. Como a Florencia voy a volver (o eso espero), decidimos no hacer la cola e ir a visitar la Catedral, ya que no andábamos muy bien de tiempo. La plaza donde está la Catedral tiene tres edificios impresionantes: La Catedral, El bapisterio y la torre. Para los dos últimos hay que pagar, pero la entrada a la Catedral es gratuita. Los tres edificios son majestuosos, impresionantes. De esos que te dejan la boca abierta durante un buen rato. Eso sí, solo por fuera, o al menos la Catedral (que fue donde entramos). Por dentro no tiene nada (bueno, una tienda en el subterráneo ¬¬). De la Catedral nos fuimos andando hasta la iglesia de Santa Croce y la pena fue que estaba cerrada cuando llegamos. Pero por fuera es muy bonita. Además, había una feria de las naciones en los alrededores, así que decidimos almorzar en “Austria” :D , un pedazo de perrito y de postre una tarta Sacher auténtica (mmmmmmmm). Había un puesto de rosquillas enoooooormes, pero había mucha gente y no pude hacerle una foto a las rosquillas.

El tiempo seguía sin acompañar, y como teníamos que volver a Génova, decidimos salir a eso de las 5 de la tarde de vuelta y por la autopista de peaje, ya que si empezaba a llover es más segura ésta que cualquier otra.

Florencia es espectacular. No soy muy buena redactando y no tengo palabras para decir lo maravillosa que es la ciudad. Os la recomiendo sin lugar a dudas. Haced noche en la ciudad (a ser posible un par de ellas). Pensad que Florencia es la ciudad de personajes importantes como Dante, los Medici, Michelangelo o Galileo Galilei, por lo que tiene muchísimos museos que ver y muchos sitios que visitar. Y la verdad es que hacer el tour con el autobús no es mala idea porque te dice dónde están los museos y los palacios y qué hay en ellos.

Peaje: 12′70€ hasta Pisa

17′00€ desde Florencia a Génova

Gasolina: no llega a un tanque (aproximadamente tres cuartos)

Kilómetros: Génova-Pisa (por peaje) 167km

Pisa-Florencia (sin peaje y sin perderse) 84′7km

Florencia-Génova (por peaje) 229km

Visitar Florencia: no tiene precio

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La costa de La Ligura Octubre 6, 2008

Archivado en: Rincones — finuka @ 2:31 pm

El martes 30 de Septiembre estaba lloviendo en Génova. Y como teníamos que ver el piso al día siguiente, pues no podíamos alejarnos mucho de la ciudad. A mi madre la habían recomendado ir a “Portofino“, un pueblito a las afueras de Génova. Así que leyendo un poco en la guia del trotramundos, nos enteramos que era prácticamente imposible acceder a Portofino en coche. No porque no hayan carreteras sino porque el acceso está limitado a residentes y “gente importante”. Pero en la guía decía que teníamos tres alternativas:

  • ir en coche y dejarlo aparcado en un parking a las afueras del pueblo (4′50€ la hora, hace ya unos añitos)
  • ir en coche o en tren hasta “Santa Margherita Ligure” y de allí coger una guagua (autobús) hasta Portofino
  • ir en barco desde Génova. El trayecto dura unos 20 minutos y cuesta 17€

Nos decidimos por el barco. Así que nos fuimos al centro, a la oficina de turismo, para preguntar dónde y a qué hora salía porque teníamos una vaga idea pero preferimos asegurarnos. Y menos mal que fuimos. El barco solo funciona en temporada alta (verano). Además, hablando con la chica de la oficina nos dijo que en Portofino solo hay tiendas de Armani… Que habían otros pueblos por la costa que eran muchos más bonitos y que podíamos hacerlos con el coche.

Total, que cogimos el coche y pusimos rumbo a “Camogli”, pueblo recomendado por la chica de la oficina.

Si os fijáis en el mapa, donde pone “Corso Europa”, eso todavía es una calle que pertenece a Génova y el primer pueblito oficial es “Bogliasco”, con un centro curioso sobretodo por los puentes que tiene, que son bastante bonitos.

El siguiente pueblo se trata de “Pieve Ligure”, un auténtico visto y no visto. Tanto que no me di cuenta de que existía hasta que miré en el mapa. Pero creo que si que tiene el típico letrero de entrada y salida del pueblo… A continuación nos encontramos en “Sori”. Este es un poco más grande (dos rotonditas :D ) y tiene un paseo maritimo bonito y pequeño, con un par de bares para tomar algo bastante agradables.

Si seguimos por la carretera, llegamos a “Recco”, cuyo centro está en la carretera. De hecho, desde ella hasta el mar solo hay un par de casas grandes y la vía del tren.

Y por fin llegamos a Camogli. Este pueblo también tiene el tráfico limitado hacia el centro del pueblo, pero se puede aparcar por fuera y caminar, que solo son 5 minutos. Se trata de un pueblito pescador muy cuidado y limpio. Tiene una playa de cayados con unas vistas impresionantes hacia la zona de “Portofino” y todo el parque natural que lo rodea. Además, tiene un muelle de pescadores realmente típico. La construcción es relativamente nueva pero usando el estilo italiano, es decir, con “trampaojos”. Esto es un ejemplo:

En esta foto, lo único auténtico de la fachada son las ventanas de arriba y las cañerías. Todo lo demás es pintado. Esto es muy típico en italia, los relieves que decoran las fachadas no son auténticos y, en muchos sitios, las balaustradas de los balcones tampoco.

En este pueblito almorzamos en un bar realmente pintoresco en el muelle. Sobre la comida, lo típico, pasta. Pero si llevaba algo de pescado, éste era fresco. Probamos un carpaccio de pez espada riquísimo.

La verdad es que la excursión estuvo acertada. ¡¡Muchas gracias chica de la oficina de turismo!!

Peaje: 0€

Gasolina: ni un cuarto de tanque.

Kilómetros: 22.7 km

Tiempo empleado: 40 minutos (por las paradas en el camino)

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