Cada pais funciona de una forma y en realidad no la descubres a menos que vivas en él, porque cuando viajamos por turismo no nos damos cuenta de pequeñas cosas que, en realidad si las supieramos de antemano, nos harían el viaje mucho más cómodo. Por eso, he decidido reunirlas todas juntas.
Baños públicos
Es un tema que a mi me ha llamado la atención. Vale que en la mayoría de los sitios sea mixto y que por eso, la taza sea más alta y un poco diferente, pero …¡¿un agujero en el suelo?! La primera vez que lo vi, entré y salí del baño un par de veces para asegurarme que estaba entrando en el sitio correcto!! jajajaja
Carreteras italianas
Solo conozco las del norte del país, pero las de peaje funcionan de maravilla. Ahorran bastante tiempo y lo que cuesta el peaje no es ni una cuarta parte de lo que nos gastaríamos en gasolina por las carreteras normales. Si es cierto que en Italia se conduce rápido, incluidos los camiones (recordemos el famoso “sandwich”). Pero a diferencia de Francia, si vas a un ritmo normal y respetando el límite, los demás no se enfadan, simplemente te adelantan o esperan detrás pacientemente en el caso en que no puedan adelantarte. Por regla general, el límite de velocidad es 130 km/h, aunque hay excepciones. En las partes de las autopistas de peaje en las que hay muchos tuneles y puentes, suele ser 110 km/h. Estos límites están condicionados al clima. En casos de lluvia, niebla o nieve, se modifican, pero existen letreros en los que se indica el cambio.
Las estaciones de servicio están bastante bien pero ojo con las entradas en el caso de estar en una zona montañosa, son muy cortas. Lo mismo con las salidas, pueden estar en una curva. Lo bueno es que también nos indican a cuanto está la próxima estación de servicio, incluso si antes hay una bifurcación ponen por ejemplo “Próxima estación 20km dirección Milano”.
Y también existen áreas de descanso, eso sí, sin restaurantes ni baños. Por lo visto, en las de Alemania si que hay baños (un punto a su favor!
) Además, en las zonas llanas de la autopista, cada dos por tres encontramos una zona de “socorro”, en la que podemos parar incluso para descansar un rato.
Radares no es que me haya encontrado muchos, pero sabes que existen porque todo el mundo baja la velocidad a la vez. Mi recomendación, no saltarse el límite y nos ahorramos problemas.
El peaje funciona de la siguiente manera: cuando vas a entrar a la autopista, una máquina te da un billete. No hay que darle a ningún botón ni nada, simplemente cuando te acercas con el coche ya lo ha sacado. Suelen ser unos billetes largos ¡no os asusteis! jajaja. Para pagar, se hace al final del recorrido, en la salida que hayamos cogido de la autopista y se paga el tramo por el que has circulado. Se puede pagar con tarjeta de crédito o en efectivo pero cuidado con la cabina que elegís. Las que ponen “telepass” son para una tarjeta magnética que se pagan anualmente. Si quereis pagar en efectivo, buscad las que tengan una mano dibujada encima ya que indican que en esa cabina hay una persona. Si por algún motivo os saltais el peaje y no lo pagais, no os preocupeis por nada. Se puede pagar en cualquier peaje que haya en el tramo en el que lo cogisteis. Además, si no lo pagáis no pasa nada, la multa no es grande (me han dicho que 5€, aunque no me fio). Si encima viajais con un coche con matrícula extranjera, menos problema porque no saben a donde mandar la multa
.
Y una última cosa, a partir del 1 de octubre es obligatorio llevar las cadenas para la nieve en el coche. Esto también sirve para Francia y para Suiza, que yo sepa, pero me imagino que ocurrirá lo mismo para muchos otros paises europeos.
Dentro de ciudad
Los semáforos para peatones
Estos semáforos también tienen el color naranja y dura bastante. Por regla general, da tiempo para cruzar. A mi me resultó curioso y, claro, pringué la primera vez porque se me puso en naranja y yo allí esperando y esperando, cuando me hubiera dado tiempo a cruzar sin problemas
Aparcando nuestro coche
En este pais también existe la “zona azul”, es decir, aparcamiento regulado por tiempo. Cuando aparcamos aquí, debemos ponerle un ticket al coche por el tiempo que va a estar aparcado. El ticket se puede conseguir de varias formas. Una es sacarlo de unas máquinas que se encuentran por la zona. El problema es que como máximo puedes ponerle 2 horas al coche. Otra forma es comprando unas tarjetas en los kioscos, más conocidos aquí como “Tabacchi”. Podemos comprar tantas horas como queramos, ya que hay tarjetas de 1 y de 4 horas. En estas tarjetas, se raspa la fecha y la hora de comienzo de la tarjeta y se coloca en el coche. Se pueden poner varias a la vez, de forma que cubran toda la franja de tiempo que necesitemos. Hay otra forma, pero solo en algunas zonas de la ciudad. Si la zona azul es pequeña y está en pleno centro, habrá además de una máquina, una persona que compruebe que los tickets están bien puestos. Esta persona también nos vende los tickets. Sobre el precio, varía según la ciudad y según la zona en la que estemos aparcando, pero están sobre 1€/hora. Si no ponemos el ticket, podemos encontrarnos una multa. Si viajamos con un coche de matrícula NO italiana, pasamos de la multa porque no pueden hacernosla llegar. ¡¡OJO!! Si cuando nos estemos acercando al coche, vemos a la policía, damos un rodeo y volvemos más tarde. Al ser extranjeros, la policía nos obligará a pagar la multa en el momento. Y esto va para todas las infracciones, así que viajad con dinero en efectivo o respetad las normas
También podemos aparcar en los parkings existentes, tanto cubiertos como no cubiertos. Los más baratos son los regulados por la compañía de transporte de la ciudad a la que vamos. Por ejemplo, la de Génova se llama “AMT”. De todas formas, en general no suelen ser baratos, pero para un rato corto no están mal. Y por supuesto, cuanto más cerca del centro histórico, más caros. Una buena opción, tanto en ciudades como en pueblos, es la de seguir las indicaciones hasta la estación de tren, ya que siempre hay un parking a lado y no tienen precios demasiado altos.
Donde no debemos aparcar es en las zonas pintadas de amarillo, es para residentes. Y dependiendo de la ciudad, se lo toman más o menos en serio (en Génova pasan un poco pero en Bérgamo no pasan ni una).
Transportes publicos
Para moverse en la ciudad, los autobuses funcionan bastante bien. Son regulares y numerosos. Pero ojo porque los billetes hay que comprarlos ANTES de montarnos. ¿Y donde? pues en los “Tabacchi”
. La frase es “un biglietto per l’autobus, per favore”. Tienen una duración, 75 o 90 minutos es lo normal, y durante ese tiempo podemos montarnos en cualquier línea. Muchas veces, este mismo billete sirve para otros transportes,como el funicular en Bérgamo o los ascensores en Génova. Lo mejor es enterarnos a la hora de comprarlo para aprovecharlo bien. También existen billetes para una semana o un mes, pero aquí una semana significa de lunes a domingo y no 7 días. Es decir, que si compramos el billete el miércoles, ya hemos perdido dos días. Los precios dependen de la ciudad, pero sobre 1′20 el billete simple de 90 minutos. Cuando nos vayamos a montar en el bus, podemos hacerlo por varias puertas. Fijaos en esto porque puede que haya más hueco en un lado que en el otro. Y el billete hay que ticarlo cuando entremos, pero el resto de las veces (dentro del tiempo) no hacen falta. Se ven revisores con bastante frecuencia y la multa (al menos en Génova) es de unos 40€, a pagar en el momento, claro
(se les va a escapar una a estos italianos…jajaja)
Sobre el tren, viajar por Italia usando este medio es bastante barato. Por ejemplo, de Pisa a Génova cuesta 15€ y tarda 2 horas. Además, muchos aeropuertos están conectados con el centro de la ciudad por medio del tren y suele ser más rápido y cómodo que coger un taxi o un bus. La forma más fácil para comprar el billete es por medio de la página de trenitalia, ya que podemos comprar el billete y luego imprimirlo en la estación, en unas máquinas que hay (no tienen pérdida). Si no, podemos comprarlo en la estación o bien en la billetería o bien en las mismas máquinas que nos expenden el billete. Además, si tenemos que coger más de un tren para llegar a nuestro destino, estas máquinas nos imprimen todos los que necesitemos. Eso sí, antes de montarnos en el tren debemos “convalidar” el billete. Para ello buscamos unas maquinas amarillas y pequeñas, metemos el billete y listo! Ahm, una palabra importante “binario” (suelen ponerlo abreviado: bin), significa “andén” y a mi me dio quebraderos de cabeza jajaja. Otra cosa útil en las estaciones de tren es la consigna, donde podemos dejar las maletas a un precio razonable. Pero cuidado porque no todas las estaciones la tienen.
En bares, cafeterías, …
Italia no es que sea un pais barato para comer y beber, y tampoco es que la gastronomía sea algo maravilloso. Al menos en las ciudades grandes. Pero si estamos viajando por pueblitos, la cosa cambia. Si os recomiendo probar la comida típica del lugar (nada de pizzas ni pasta), suele ser bastante buena y variada. Como he dicho, en la ciudad no es así. Predomina la pasta y la pizza; y si estamos en una ciudad turística, más aún. Pero existe el “antipasti”, normalmente un entrante, que no lleva nada de pasta. Puede ser carne, embutidos, queso, marisco (por supuesto, no comparable al de Andalucía, el de aquí deja mucho que desear, o al menos el que yo he probado). Eso sí, aquí los platos son grandes, con lo que con distintos antipastis se puede comer sin problemas.
Otra cosa importante es la bebida. Un refresco 3€, una cerveza 3′5€. En torno a esos precios. Claro que suelen poner un aperitivo, que, dependiendo de la hora, te sirve hasta para cenar
. Eso sí, ponen lo que ellos quieran y suele ser pizza o papas fritas. Mi madre y yo nos hicimos amigas de un camarero de un bar que está enfrente del hotel en el que nos quedabamos aquí en Génova, y el aperitivo pasó de pizza a mini-montaditos de jamón
.
Y en los restaurantes siempre cobran un mínimo de 2 € por persona debido al cubierto. Un reclamo publicitario en Venecia era que el cubierto estaba a 1€
De turismo
De lo que si me he dado cuenta es que Italia tiene muy claro que el turismo es parte importante. Si la ciudad tiene museos y monumentos a los que entrar, seguro que existe una tarjeta que podemos comprar y con la que se puede acceder a varios de esos sitios. Y suele ser bastante rentable, aunque no en el caso de Venecia. Pero os recomiendo que en cuanto llegueis a la ciudad, bien en el hotel, bien en la oficina de turismo, busqueis esta tarjeta.
Normas “cívicas” italianas
Por ejemplo, la de “tonto el último” en una cola. O la de “sálvese quien pueda” cuando un semáforo se pone en verde. O la de “suicidismo” en un paso de peatones. Por regla general, respetan bastante poco al otro. No suelen parar en los pasos de peatones, ni siquiera cuando lo estás cruzando. Lo que hacen es esquivarte, total, ¡¿para qué van a perder tiempo parándose?! Tienen prisa para todo, incluso para pagar en una tienda o en el supermercado. Tanto, que estás haciendo la cola para pagar en la caja y te están empujando. ¿Os acordáis de ese anuncio de la tele en el que las personas salían dentro de una burbuja y decían algo del “espacio vital”? Pues pienso que aquí se les debería poner desde chiquitos en las escuelas jajaja Otra cosa que hacen, y no os sorprendáis si os pasa, es que te sacan del autobús para montarse ellos. Sip. Si va muy lleno y te toca ir pegado a la puerta, en la siguiente parada, agárrate a lo que sea porque seguramente habrá una persona (normalmente mayor) que tire de ti hacia fuera a ver si puede meterse en tu lugar. Y hablo por pura experiencia y he visto más casos. Claro que a mi no consiguió sacarme, por lo que lo que hizo fue empujarme hacia dentro. Los sandwichs ya no solo lo hacen los camiones, también los ancianos!! Otra cosa que también es muy típico ver es a las personas con sus perros dentro de las tiendas, centros comerciales, supermercados, carnicerías, autobuses, pescaderías,… A mi es algo que me ha llamado enormemente la atención (porque además, ningún perro está en su peso, todos están gordos!!)
Claro que todo esto es de lo que yo me he dado cuenta, así que si sabéis algo que se pueda añadir, ¡decidmelo!
xoxoxox
Hola, Fina. Sigue siendo una maravilla leer lo que escribes. Hace unos días estuvo en la biblioteca un alumno erasmus italiano. No tenía aún registro en la base de datos, ni los papeles firmados que le acreditan en la ETSII (aunque sí un carnet de estudiante internacional). Después de arreglárselo todo para que se llevara los libros que quería me faltó poco para invitarlo a desayunar. Ahora me pasa con los erasmus lo mismo que a tí con los conductores extranjeros: ya no los veo de la misma forma que antes. Y, aunque sea con un día de antelación, quiero felicitarte por tu cumpleaños, ya que mañana no podré hacerlo. ¡Que te lo pases muy bien!.
Niña!!!!!!
Muchas felicidades por tu cumple!!!
Y muchas gracias por tu blog, me gusta tanto que me están entrando ganas de irme de erasmus también…jejejeje.
Pasa un buen día y a ver si nos vemos por el messenger para charlar un ratito.
Muchos besos!!!!!
xoxoxoxox
ja ja me rio, es verdad, siempre de prisa, lo que pasa es que tambien trabajamos mas que vosotros… minimo 8 horas al dia hasta 12 o mas… entonces no estuvistes en roma, ahi si que te ibas a quedar a boca abierta, estan todos locos, pero son divertidos… y lo de la comida hay que verlo… quien sabe a donde paraste… por lo que concierne los billetes, el diario cuesta 3,30 euros… te iban empujando? pues a mi un viejo me queria golpear con el paraguas pa que me levantara y dejarle el sitio… claro si me lo hubiera pedido con buenos modales me habria levantado! semaforos naranja? aqui en trieste no… verde, naranja y rojo… eso si, duran poco… a veces cruzo corriendo… y luego pregunta porque vamos de prisa! ja ja ja … y en los trenes? a mi yendo pa roma me llovia dentro y tuve que abrir el paraguas! ja ja ja
pero perdona, no he entendido si estas en italia por turismo o que… si pasas por trieste llamame! besos
pues estoy de Erasmus, un lio de beca, la verdad!
e l’italiano lo parli?