Hola trotamundos!
Nuestros cuatro aventureros siguen haciendo de las suyas en Budapest. Tras su gran aventura ayer (link capitulo 2), hoy decidieron madrugar para hacer una incursión al Parlamento. Bien es sabido que toda conquista requiere hacerse con el poder…
Así que de nuevo, bajo presión de El esquimal, se ponen en marcha. Han aprendido y ahora ya ninguno se queda con agua fría…Y tras un buen desayuno a base de galletas de chocolate (pero no de las normales, nop, galletas TRES chocolates mmmmmmmmmm), cogen el metro hasta Kossuth Lajos ter para llegar al Parlamento. Según sus informadores, hay visitas guiadas en español todos los días, a las 11:30 y a las 4:30, excepto los domingos, que solo son a las 11:30. Su objetivo era entrar en el primer turno, y cuál fue su sorpresa cuando llegaron allí! Citando a Obelix, “¡si que son listos estos húngaros!”. Habían previsto la incursión y pusieron un letrero de “Hoy el acceso al Parlamento está cerrado, por visita oficial”. Aquí va un aviso para futuros invasores: el Parlamento lo cierran sin previo aviso, así que no lo dejéis para el último día!.

Nuestros protagonistas, visto que les arruinaron el plan, decidieron aprovechar la situación y visitar el monumento de los zapatos . A nuestra Chica Sonrisas casi le da algo cuando ve tanto zapato junto, ¡Ni en rebajas!
El tiempo era frío y realmente húmedo, especialmente tan cerca del Danubio, pero eso no los paró. Había que documentar la misión y qué mejor forma de ocultarla a la vista de todos que hacerse pasar por simples turistas fotografiando uno de los puentes más bonitos de Budapest…
La misión de reconocimiento estaba bien documentada para la zona del centro, pero aún les faltaba el parque más famoso de la ciudad; así que volvieron al piso, recogieron el bañador y se fueron hacia Varosliget.
En ese parque hay un castillo y un monasterio muy curioso, pero lo mejor de todo es el Spa que está justo en frente: Szecheny Fürdö. Es un Spa abierto! Si, si, abierto! Las piscinas están al aire libre. En invierno, una vez dentro del agua no hay ningún problema. Ahora, llegar a ellas no es tan fácil…especialmente a -4º como estaban nuestros valientes. Pero es algo que merece la pena. Hay varios tipos de “actividades” dentro de las piscinas: tienes las cascadas, en las que te puedes meter debajo y relajarte con el agua caliente cayendo sobre tu cabeza. También tienes las zonas de burbujas y el jacuzzi. Y alrededor del jacuzzi, cuando le cortan las burbujas, se crea una piscina con corriente, bautizada “Los patos”, aunque nuestra Barbie Rapera parecía más un pollo asado…
La misión había sido un éxito. No solo habían recorrido la ciudad sino que también habían comprobado como recuperan la energía los húngaros. Ya solo quedaba visitar El Parlamento y la Gran Sinagoga, además de degustar la gastronomía. Pero eso será en el siguiente capítulo.
xoxoxoxoxo
WebSite baños: http://www.szechenyibath.com/


¡¡COMO SIEMPRE!! Me encantan estas entradas, la verdad es que esos 4 días se me fueron en nada, no me importaría en absoluto seguir por allí…
Yo personalmente con tanta capa de ropa no tuve hasta el último día, cuando cruzamos por ‘mi’ puente (Széchenyi Chain Bridge) y que fue el único que no cargué con la bufanda y el gorro (porque los demás días no me los había necesitado poner)….
El spa, sin lugar a duda, a pesar de esa carrerita tuya de atrás atrás atrás que esta es la fría, y de que la piscina de agua templada y la de agua caliente estaban separadas por un trecho, en el que no se como no nos helamos, fue genial, me dejó relajado (¡¡a mi!!) para una semana después de volver a Sevilla. Me encantó y me gustó mucho la experiencia de vivirlo en pleno invierno húngaro.
¿La gastronomía para el proximo episodio? Qué rica estaba la comida de allí…