Bueno, tras mucho meditar (y hay gente que puede dar fe de ello
) he decidido acabar con esta aventura antes de tiempo. He renunciado a la beca de Erasmus y me vuelvo para Sevilla. Los motivos son puramente académicos, aunque supongo que también influyen otros factores. No obstante, me considero una persona que se adapta fácilmente a distintas situaciones y me estaba adaptando a la vida en Génova. Pero estoy harta de tantos problemas y de que me tomen el pelo, así que me vuelvo a casa.
Cuando hice el acuerdo de estudios, tenía dos asignaturas y el proyecto de fin de carrera. Y le pregunté al profesor responsable que, si por algún motivo tenía que quitar el proyecto, si me podía quedar de Erasmus con las otras dos asignaturas, ya que yo ya tengo créditos en exceso y no me apetece hacer más. La respuesta que me dio fue un “Si, no hay problema”. Pues bien, tal y como me habían advertido, he tenido problemas para hacer el proyecto aquí, y para poder presentarlo este año (y así ser ingeniera este año), debo quitarlo del acuerdo de estudios. Pero ahora me han dicho que no me puedo quedar solo con dos asignaturas, que debo coger más. Yo me vine de Erasmus porque podía hacer lo que en un principio me habían dicho, y resulta que ahora me cambian de idea.
Si con lo del proyecto no tuviera para poco, fui a hablar a secretaría para comentarles el problema de mi convenio. Llamadlo inspiración divina o intuición, pero fue lo mejor. Allí me dijeron “oh oh”, lo cual no es una respuesta que tranquilice mucho, la verdad. Me recomendaron que procuara traerme el certificado de notas en la mano, ya que si había problemas con el convenio (por lo de estar echo con otra facultad y todo eso) pues que podía ser que no les llegase a ellos y, por tanto, no me harían la convalidación. Sería un “no presentado” y el año perdido.
Se que los problemas tienen solución y que a lo mejor los estoy haciendo más grandes de lo que son. Pero se suponía que no me iba a encontrar con tantos, y menos académicos. Además, en Italia me dicen que la culpa es de España, en España, que de Italia y al final quien tiene que tragarse los problemas e intentar solucionarlos es el estudiante. Como si no tuvieramos suficente con que es un país nuevo, una ciudad nueva, un idioma nuevo, una universidad nueva, unos amigos nuevos, una vida nueva.
Se que puedo adaptarme perfectamente a Génova. De hecho, no me disgusta la ciudad. Además, siempre me ha gustado aprender nuevos idiomas y recorrer el mundo. Pero no con tantas pegas. Ya salí una vez de mi casa, con 17 años. Vale que el pais y el idioma eran el mismo, pero era una retaca inocente que empezaba una nueva vida. El comienzo fue difícil y sabía que este también lo sería, pero venía preparada para ello. Por lo menos, venía preparada para los problemas “normales” y, aunque no me hacía mucha gracia que me hubiera tocado Italia (yo prefería Finlandia), muchos saben que le encontré el lado bueno a la beca. Y es ese lado el que me fastidia dejar. Pero si hay algo que me caracteriza es que suelo ser bastante práctica. Me vuelvo porque tengo una oportunidad para terminar este año. Noto que mi época universitaria se ha acabado y, aunque se que luego la echaré de menos como echo de menos preescolar, necesito el cambio. Y me quedaría en Génova si no fuera por la tomadura de pelo de la burocracia. En fin, que todos los problemas me han tocado a mi.
Pero hay algo que no me pueden quitar: dos meses de aventura!!!
Gracias a todos por acompañarme. No prometo escribir con regularidad, porque ya no podré viajar tanto. Pero viaje que haga, ya sea largo o corto, prometo añadirlo. Y si hacéis alguno y queréis contar vuestra experiencia, mi blog está totalmente disponible.
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