Finuka’s Vision World

Una pequeña excursión por el mundo

La costa de La Ligura Octubre 6, 2008

Archivado en: Rincones — finuka @ 2:31 pm

El martes 30 de Septiembre estaba lloviendo en Génova. Y como teníamos que ver el piso al día siguiente, pues no podíamos alejarnos mucho de la ciudad. A mi madre la habían recomendado ir a “Portofino“, un pueblito a las afueras de Génova. Así que leyendo un poco en la guia del trotramundos, nos enteramos que era prácticamente imposible acceder a Portofino en coche. No porque no hayan carreteras sino porque el acceso está limitado a residentes y “gente importante”. Pero en la guía decía que teníamos tres alternativas:

  • ir en coche y dejarlo aparcado en un parking a las afueras del pueblo (4′50€ la hora, hace ya unos añitos)
  • ir en coche o en tren hasta “Santa Margherita Ligure” y de allí coger una guagua (autobús) hasta Portofino
  • ir en barco desde Génova. El trayecto dura unos 20 minutos y cuesta 17€

Nos decidimos por el barco. Así que nos fuimos al centro, a la oficina de turismo, para preguntar dónde y a qué hora salía porque teníamos una vaga idea pero preferimos asegurarnos. Y menos mal que fuimos. El barco solo funciona en temporada alta (verano). Además, hablando con la chica de la oficina nos dijo que en Portofino solo hay tiendas de Armani… Que habían otros pueblos por la costa que eran muchos más bonitos y que podíamos hacerlos con el coche.

Total, que cogimos el coche y pusimos rumbo a “Camogli”, pueblo recomendado por la chica de la oficina.

Si os fijáis en el mapa, donde pone “Corso Europa”, eso todavía es una calle que pertenece a Génova y el primer pueblito oficial es “Bogliasco”, con un centro curioso sobretodo por los puentes que tiene, que son bastante bonitos.

El siguiente pueblo se trata de “Pieve Ligure”, un auténtico visto y no visto. Tanto que no me di cuenta de que existía hasta que miré en el mapa. Pero creo que si que tiene el típico letrero de entrada y salida del pueblo… A continuación nos encontramos en “Sori”. Este es un poco más grande (dos rotonditas :D ) y tiene un paseo maritimo bonito y pequeño, con un par de bares para tomar algo bastante agradables.

Si seguimos por la carretera, llegamos a “Recco”, cuyo centro está en la carretera. De hecho, desde ella hasta el mar solo hay un par de casas grandes y la vía del tren.

Y por fin llegamos a Camogli. Este pueblo también tiene el tráfico limitado hacia el centro del pueblo, pero se puede aparcar por fuera y caminar, que solo son 5 minutos. Se trata de un pueblito pescador muy cuidado y limpio. Tiene una playa de cayados con unas vistas impresionantes hacia la zona de “Portofino” y todo el parque natural que lo rodea. Además, tiene un muelle de pescadores realmente típico. La construcción es relativamente nueva pero usando el estilo italiano, es decir, con “trampaojos”. Esto es un ejemplo:

En esta foto, lo único auténtico de la fachada son las ventanas de arriba y las cañerías. Todo lo demás es pintado. Esto es muy típico en italia, los relieves que decoran las fachadas no son auténticos y, en muchos sitios, las balaustradas de los balcones tampoco.

En este pueblito almorzamos en un bar realmente pintoresco en el muelle. Sobre la comida, lo típico, pasta. Pero si llevaba algo de pescado, éste era fresco. Probamos un carpaccio de pez espada riquísimo.

La verdad es que la excursión estuvo acertada. ¡¡Muchas gracias chica de la oficina de turismo!!

Peaje: 0€

Gasolina: ni un cuarto de tanque.

Kilómetros: 22.7 km

Tiempo empleado: 40 minutos (por las paradas en el camino)

xoxoxox

 

Viaje a Ivrea Septiembre 30, 2008

Archivado en: Rincones — finuka @ 12:36 am

No se si sabéis que tengo una tía viviendo en Ginebra (Suiza). Ella y mi madre tienen una amiga de la infancia en un pueblito italiano llamado Ivrea. Así que allí fuimos a pasar el fin de semana.

El viernes, tras arreglar los papeles, salimos de Génova a eso de las 14h en dirección a Ivrea por la autopista de peaje. Habíamos quedado con mi tía allí sobre las 6 de la tarde y, como sólo está a 2 horas de Génova, pues ibamos con tiempo de sobra. Para que os hagáis una idea, Ivrea está a medio camino desde Génova a Ginebra. Así que, cuando quedaba menos de una hora para llegar, decidimos salirnos de la autopista de peaje e irnos dando un paseo por los pueblos. Cogimos la salida hacia Cavaglia. Desde este pueblo hasta Ivrea hay unos 21km (una media hora). Este pueblo es un “visto y no visto”. De hecho, ves el típico letrero del comienzo del pueblo y tras un par de curvas el de fin :D
El siguiente pueblito que te tropiezas se llama “Viverone”. Es un poco más grande que el anterior pero merece la pena hacer una parada. De hecho, nuestra parada fue de una hora y algo!! Está pegado a un lago realmente bonito, con un paseo bastante agradable y unos baritos muy chulos. Vi un par de hostales con muy buena pinta, pegados al lago. Y dan clases de esquí acuático, paseos en barco,… La verdad es que lo considero una parada obligatoria si pasáis por la zona.
De aquí a Ivrea te tropiezas con un par de pueblitos más, igual de pequeños que el primero. La verdad es que son bastante pintorescos, no se bien si por las construcciones o por el paisaje. Pero con pasar con el coche y hacer una vuelta al “centro histórico” (muchas veces, inexistente) es suficiente.
Cuando llegas a Ivrea se nota que ya es un pueblo de tamaño “considerable”. No es que sea grande, pero tiene mucho más que todos los anteriores juntos. Se nota en el tráfico, en el tipo de vivienda, en los negocios… Como pueblo no es que sea espectacular, pero el ambiente es muy bueno y tiene un castillo bastante bonito. Ivrea (y todos los pueblos que he mencionado) pertenecen a la región del “Piamonte”. Esta zona se caracteríza por la cantidad de castillos que hay, muchos privados. La verdad es que tuvimos suerte y nos tocó el fin de semana de la “fiesta europea del patrimonio histórico” (creo que la traducción es algo así), por lo que la entrada a los castillos era gratis y los que son privados estaban abiertos. Aún así, sólo entramos en uno: el castillo de Masino. Nuestro objetivo, bueno, más bien el objetivo de mi tia y mi madre era hacer la ruta de los vinos que hay por la zona, ya que también era esta festividad. Aprovecharon a que yo iba y me tocó conducir!! En uno de los pueblos, conduciendo la furgona de mi tia, amenacé con “aficionarme al vino”…¡tendríais que ver el ancho de las calles! y eso que eran de doble sentido…
A parte de los castillos y del vino (que según las expertas, el blanco estaba buenísimo y los tintos se parecían a los canarios), también se caracteriza por los lagos que tienen. Antiguamente, en la prehistoria, existía en dicha sierra un glaciar que, cuando se deshieló, creó cinco lagos, los cuales siguen exisitiendo actualmente y están conectados entre sí por galerías subterráneas. La zona se conococe como la zona de los cinco lagos. Por lo visto, hay rutas para hacer caminatas que son bastante bonitas. Nosotros solo paseamos alrededor de los lagos. Además, hay un par de laguitos (que no forman parte de los cinco) que, debido al tamaño y a la profundidad que tienen, en invierno se congelan y la gente del pueblo va allí a patinar. La verdad es que la zona es bastante bonita y merece la pena pasar, al menos una vez, por allí.
Sobre la estancia, nos quedamos en un hotelito que está “a las afueras” de Ivrea. Vamos, desde el hotel hasta el centro del pueblo (en coche) son 5 minutos… Estaba bastante bien, tanto de comodidad como de precio. Y tenía aparcamiento gratuito. En italia, ésto es un reclamo publicitario porque muchas veces sale más caro el parking que la estancia!
En resumen, llegamos el viernes y fuimos a cenar a una granja, a las afueras de Ivrea. El sábado hicimos la ruta de los vinos; y el domingo fuimos a ver los castillos (uno lo encontramos y otro no). Tras un almuerzo a base de “Antipasti” (que para los italianos son los entrantes, pero en realidad con eso comes de sobra), nos despedimos y cogimos rumbo a Génova, esta vez todo el camino por la autopista de peaje.
Fue un gran fin de semana: una excursión, un par de reencuentros y un español ganador en la F1 por pura sorpresa!

Peaje: Ida: 9€ (salimos antes de llegar)
Vuelta: 9′70€
Gasolina: medio tanque (un poco menos).
Kilómetros: 184 km (todo por autopista de peaje)
Tiempo: 1hora 50 minutos (todo por autopista de paje)

PD: No lo he dicho, pero quien quiera información sobre los precios de los hoteles en los que me voy quedando, que no dude en pedirlo!

 

Buscando un rinconcito Septiembre 30, 2008

Archivado en: Vida Erasmus — finuka @ 12:31 am

Buscar piso siempre es una aventura en toda regla y la mía comenzó cuando supe que me habían dado la beca. Mi primer paso fue ponerme en contacto con una amiga que estaba de erasmus aquí, en Génova. Mi antecesora ha sido de gran ayuda en todo. En un principio, me iba a quedar en el piso que ella estaba ocupando pero, por una serie de inconvenientes, no pudo ser. Así que llegó Agosto y me ví buscando piso por internet. Siempre te recomiendan que vayas en verano, busques el piso y así ya lo tienes listo para el curso, pero no estaba dispuesta a pagar un billete de avión solo para eso.
En Italia es muy típico alquilar “una cama”, por lo que puedes compartir habitación con otra persona. Obviamente, esto es más económico que una habitación para ti. No obstante, yo he optado por la segunda opción y buscar una “camera singola” en lugar de una “doppia” :D . Reconozco que ha sido un buen filtro y me ha ahorrado varios dolores de cabeza. Claro está, que tengo que pagar más, pero se encuentran cosas baratas (~200€ – 300€). Otro filtro que apliqué fue que se pudiera aparcar por la zona. El centro es todo zona azul y es bastante cara, así que tiré para las afueras donde hay zonas blancas para aparcar (zonas gratuitas). Otra cosa que se estila es que hay trozos de calles que pertenecen a un edificio y ahí pueden aparcar los residentes de dicho edificio.
Tras muchos tropiezos, por fin he encontrado una habitación simple con aparcamiento. Se trata de un piso con compañer@s italianos,uno de ellos la propia dueña del piso. No es completamente de estudiantes, pero está bastante bien. Además, tiene uno de esos aparcamientos que antes comentaba, claro que hay menos huecos que viviendas por lo que “el primero que llega se queda con el sitio”. De todas formas, los alrededores son zonas blancas y aparcar en Génova es como aparcar en Sevilla, un par de vueltas y algo encuentras. Hoy me lo han confirmado y el míercoles iré a instalarme. Ahm! y tiene internet! (otro de mis filtros :D ) Además, la dueña está aprendiendo español y es una maestra jovencita. La cosa pinta bien y puedo ir andando a la facultad.
Para futuros erasmus, yo usé estas dos páginas para buscar piso:
http://www.kijiji.it/
http://www.easystanza.it/

Y la segunda es la que me ha ayudado a encontrar el que tengo… De todas formas, por las facultades hay un montón de letreros de gente que alquila pisos. Y si no, el “SASS” (un servicio de la Universidad de Génova) te ayuda a encontrar piso (aunque no pilleis a la señora en un mal día, puede llegar a ser bastante antipática).

xoxoxox

 

El lio de los papeles – 2ª parte Septiembre 30, 2008

Archivado en: Vida Erasmus — finuka @ 12:01 am

Hola a tod@s. El jueves os dejé un poco con la “intriga” de saber qué iba a pasar con mi matricula. Bueno pues el viernes me dirigí a la Facultad de Ingeniería a hablar con el profesor de Erasmus de allí (mi contacto real, si el convenio estuviera bien hecho). Dicho profesor habla el español perfectamente, lo que fue un alivio porque, aunque me he estado defendiendo en inglés y en “itañol”, arreglar papeles en tu lengua materna es mucho más tranquilizador. Este profesor me ha firmado el acuerdo de estudios y me presentó a la responsable de alumnos erasmus de ingeniería y a la responsable de todos los estudiantes de ingeniería. Un “kit-kat”: este profesor trabaja con la escudería de F1 de Ferrari…¡Y no le gusta la fórmula! Yo le solté un “¿no necesita una becaría dispuesta a trabajar?” pero no coló :D

Bueno, hablando con la responsable de los erasmus, me explicó que el profesor de matemáticas también me tenía que firmar el acuerdo de estudios, ya que el convenio de mi beca está hecho con dicha facultad. Pero que no tenía ningún problema con las asignaturas.

Y cuando ya por último hablé con la responsable de todos los estudiantes de ingeniería, me explicó un poco el funcionamiento de la universidad y, cuando vio mi acuerdo de estudios, lo primero que me dijo fue que “los créditos del proyecto no me los daba”. Por lo visto, es política de la Universidad. No te dan los créditos, solo un papelito que te dice que has hecho tantas horas. Y me sugirió que modificase el acuerdo y cambiara el proyecto por otra asignatura… ¬¬ En fin, estos italianos… Además, como solo tengo dos asignaturas me dijo que cogiera más “para no perder el tiempo”, a lo que yo contesté “no, si yo vengo a hacer un curso de italiano, un master en esquí y un interrail por italia” :D

Hoy lunes he ido a buscar al profesor de matemáticas y la verdad es que se ha portado bastante bien. Me ha dicho que no es la primera vez que sucede este problema y que es un fallo burocrático, por lo que la primera vez que le pasó, habló con el otro profesor y se pusieron de acuerdo en hacerle la vida mucho más fácil al estudiante de erasmus. Menos mal que se llevan bien porque el día que cambien a los responsables, no se yo…

Así que me quedo en Génova. Me esperan cinco meses por delante que, ojalá, sean fantásticos!!

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El lío de los papeles… Septiembre 25, 2008

Archivado en: Vida Erasmus — finuka @ 10:48 pm

Muy buenas a tod@s. Antes que nada, dar las gracias. Sé que la entrada del día de ayer fue un poco, como decirlo, “desanimada” :D . O al menos así me sentí yo. Fue llegar a Génova y un problema tras otro. Y vosotros estuvisteis ahí, lo leisteis y os preocupasteis. Así que GRACIAS.

Hoy hemos vuelto del hotel de La Spezia y ya nos hemos instalado en Génova. En un hotel maravilloso, gracias a la agencia de viajes. Hemos podido descargar el coche (¡¡Por fin!!) y así tener más libertad de movimiento. Como aquí las cosas cierran a las 12 de la mañana y hasta las 16 no vuelven a abrir (salvo oficinas), pues no llegamos a tiempo para la matrícula, así que fuimos a buscar al profesor que me tiene que solucionar lo de las facultades y las asignaturas. Tras esperar en la puerta de su despacho cerca de 1hora y media (porque nos dijeron que probablemente habría ido a almorzar y que tendría que volver en breve), otro profesor que no tiene nada que ver con el Erasmus, nos vió cara de pena y nos atendió. Hizo un par de llamadas y resulta que es bastante amigo de los dos profesores involucrados en este lio: el de contacto que me han asignado por error y el que realmente me tocaría. Me dijo que es la administración la que tendría que solucionar todo este lio y que no entendía por qué me habían mandado a mi a hacerlo. También me dijo que fuera a las clases de informática y que hablara con el profesor de dicha facultad, que seguro solucionaría todo este embrollo.

Tras una charla bastante tranquilizadora con este amable profesor, fui a ver un piso bastante interesante (internet, habitación para mí sola, aparcamiento para el polito, buena zona….), aunque no le he dicho aún que si, quiero darme un par de días para seguir buscando. Por eso nos dirigimos al “SASS”. Se trata de un servicio de asistencia para el alojamiento de estudiantes de la universidad de Génova. Se supone que ellos te ayudan a encontrar piso. Si es que no te echan del edificio como nos echaron a nosotras. La verdad es que no fueron nada simpáticos…

Para “quitarnos las decpeciones” de encima, nos fuimos de compras!! jajajajaja Un paseo muy agradable por el centro de Génova y de vuelta al hotel que mañana toca madrugar para hacer la matrícula e ir a hablar con el profesor. Pero parece que las cosas se solucionarán (o eso espero…)

Esta entrada no es más que para que sepais que se empiezan a aclarar, aunque no están del todo solucionadas.  Para futuros Erasmus, aunque os digan que el papeleo es fácil, no os fiéis porque mirad lo que me ha pasado a mi.

¡¡Os mantendré informados!!

xoxoxox

 

La firma Septiembre 24, 2008

Archivado en: Uncategorized — finuka @ 11:42 pm

El otro día me preguntaron que por qué firmaba con “xoxoxox”. Pues para aquellos que no sepáis lo que significa, yo tengo entendido que en el argot americano la “x” equivale a “beso” y la “o” a “abrazo”. Además, si lo pones en mayúsculas es un beso grande, y en minúsculas un besito :D

Así que….

xoxoxox

o lo que es lo mismo “besitos y abracitos!!!!”

 

San Remo – La Spezia Septiembre 24, 2008

Archivado en: Rincones — finuka @ 11:40 pm

Quinta jornada. Hoy llegaremos a Génova. La verdad es que por un lado tengo ganas ya de llegar, pero por otro lado no. ¡Me encanta estár de tour por ahí! jajajaja

Nos levantamos tempranito porque teniamos por delante un viaje de 2 horas por autopista de peaje hasta Génova. Queríamos llegar antes de las 12 de la mañana para poder pillar la oficina de relaciones internacionales abierta y dejar los papeles solucionados. Debo decir que en Italia si compensa viajar por las autopistas de peaje. Te ahorran una media de 2 horas largas de carretera, es decir, San Remo – Génova sin peaje hubieran sido 4h y 30minutos aproximadamente. Además, estas autopistas son impresionantes. Son puentes enormes seguidos de túneles impresionantes. ¡Y qué decir de las vistas! una maravilla. Eso sí, todos los pueblos italianos (vistos desde fuera) se parecen. Aunque, en honor a la verdad, no paramos en ninguno. Fuimos directas a Génova. ¡Ahm! y sigo pensando que los franceses conducen peor que los italianos…

Cuando llegamos a Génova, nos perdimos, ¡cómo no! De hecho, se perdió hasta el tomtom. Se trata de una ciudad con un entresijo de carreteras, unas encima, otras debajo, por lo que el gps no sabe ubicarse muy bien… Y aquí aparece un nuevo animal salvaje: la vespa. Es increíble la cantidad de motos que hay en la ciudad. Es más, se puede aparcar el coche en el centro de Génova (pagando la zona azul), pero las motos tienen que dar vueltas para encontrar un hueco!! Claro está, no llegamos a tiempo y tuvimos que esperar a que la oficina abriera por la tarde…

Sobre los papeles, he tenido (y sigo tendiendo) problemas. Se supone que sería fácil: llegar a la oficina, que te firmen, matricularte y listo. Pero no. Primero, no me encontraban. Luego no querían los papeles que yo llevaba. Y tras muchas peleas, resulta que el acuerdo está hecho con la “Facultad de matemáticas, física y ciencias naturales” en lugar de con la “Facultad de Ingeniería”. Por tanto, “no saben si será posible que curse las asignaturas escogidas”. Mañana me toca pelearme con mi “supuesto” profesor responsable, a ver qué pasa. Y me han dicho que ha sido por un error en Sevilla… ¡¡pues empezamos bien!!

Y tras una mañana intensa en Génova, nos dirigimos al hotel. Por un malentendido, nuestro hotel se encuentra a 2 horas, aproximadamente, del centro de Génova (por autopista de peaje, claro, si no serían 4), en una ciudad llamada La Spezia. Pero ya mañana nos quedaremos en uno en Génova (un arreglo de última hora con la agencia de viajes).

Lo siento, pero hoy no ha sido un día muy emocionante y no hay mucho más que contar. Espero traer mejores noticias en la próxima conexión!!

xoxoxox

 

El viaje en imágenes Septiembre 24, 2008

Archivado en: Rincones — finuka @ 11:13 pm

Como el blog no se lleva muy bien con mis fotos, he decidido ponerlas en el picasa. Iré actualizando esta entrada a medida que vaya subiendo fotos, de forma que solo tendréis que pinchar en el enlace para verlas. Os pido un poco de paciencia, para poder clasificarlas y comentarlas ;)

Mis fotos:

–>Actualización: 30/9

–> Actualización: 5/10

–> Actualización: 17/10

¡¡Ala!! ¡¡A viajar!!

xoxoxox

 

Cannes – San Remo Septiembre 24, 2008

Archivado en: Rincones — finuka @ 10:54 pm

Tras un agradable despertar por la señorita de la limpieza en el hotel de Cannes, comenzamos el cuarto día de viaje. Está claro que si por Francia algún día se te olvida poner el despertador, que no se te olvide cerrar la puerta por dentro. Esta mañana, a las 9 en punto, entró la señorita, previo toque en la puerta y sin esperar respuesta. Si la ruta de ayer prometía ser relajada, la de hoy mucho más. El objetivo es llegar a San Remo, Italia, pasando por Niza y Mónaco, como mínimo. La distancia es bastante pequeña para visitarlos con tranquilidad.

Salimos de Cannes, yo al volante, dirección Niza. La señorita del gps se vuelve empeñar en meternos por el atajo, a lo que yo respondí con unos oidos realmente sordos. Se reubicó y nos sacó de la ciudad.

Cogimos la de peaje hasta Niza, a donde llegamos en 20 minutos y tras un coste de 2’70 del peaje. Listas para desayunar aquí. Metimos el coche en un parking, que resultó ser de un centro comercial impresionante justo enfrente de la catedral de Niza. Para que os hagais una idea, cuando llegas al centro de Niza, hay una avenida grande por la que va el tranvía por el centro. Bajando hacia el mar por esta avenida, nos tropezamos por el lado derecho con la catedral de Notre-Dame. Así que nos metimos hacia la derecha siguiendo unas indicaciones del parking. Tras aparcar y salir a la superficie a través del centro comercial, ¡habíamos cruzado la vía del tranvía! Imaginad el tamaño del parking y del centro comercial… Desayunamos y, tras una hora en Niza, cogimos camino a Mónaco. Debo decir que el parking no fue barato (2’50€/h), no se si por el hecho de que se trataba del aparcamiento del centro comercial o porque todos son así en esa zona.

El trayecto a Mónaco lo hicimos por la costa. Se trata de una carretera de curvas con unas vistas impresionantes. Paramos en un mirador para contemplar las afueras de Niza, ya que lo que es el casco de la ciudad se queda oculto tras una colina. Tras poco tiempo, llegamos a Mónaco. Te das cuenta de que te estás acercando porque empiezan a desaparecer los renault y los peugeot, y a surgir los aston martín, ferrari, porsche, bmw,… Otro mundo. De hecho, en la calle aparcan los bmw y los mercedes, y si miras en los garajes de las casas, ves los ferrari y los porsche. A mi me estuvo “achuchando” un rolls royce. Una vez aquí queríamos encontrar el circuito de F1 para poder hacerlo con el polito. Pero el tráfico es un caos, en parte por la cantidad de gente que hay en un país tan pequeño, y en parte por las obras que estaban haciendo. Intentamos buscar un sitio para dejar el coche y tomar algo, por el hecho de tomar algo en Mónaco, pero todos los parking estaban completos y no había ningún sitio para parar un momento y darle nuevas instrucciones al gps. Bueno, hubo un sitio, pero se me adelantó un bmw serie 5… Tras un nuevo enfado de la señorita del gps, llegamos al casino de Mónaco e hicimos parte del circuito. En realidad, lo hicimos al revés, porque los coches de fórmula van en sentido contrario a la circulación normal de la ciudad. Para hacer la subida del casino (que en el circuito es bajada), primero pasas por la avenida marítima. Si el puerto de Cannes nos pareció un lujo, para esto ya no hay palabras. Los yates ya no son del tamaño de un camión, si no de un campo de fútbol. Además, que en los próximos 4 días hay una convención de yates en la ciudad, así que os podeis imaginar cómo estaba el puerto. Total, que hacemos la curva de Santa Devota y subimos al Casino, muy bonito, pero no ibamos pendientes de la arquitectura. Ahora solo faltaba encontrar el famoso túnel del circuito y la curva de la piscina. Sabíamos que si encontrábamos uno, lo otro vendría a continuación. El problema estaba en que la zona de la piscina estaba en obras. Sinceramente, llegamos al túnel por casualidad y después de haber pasado por otros tres que no eran. Pero lo hice. He hecho el circuito de Mónaco con mi polito. Eso si, a 40km/h por las obras y el tráfico. Aunque adelantar, adelanté :D (vamos, vamos, ni hamilton).

Una vez satisfecho mi capricho, le cedí la conducción al estresado copiloto y nos fuimos hacia San Remo. Se puede ir por la autopista de peaje, por la que tardas 30 minutos, o por la carretera de la costa, por la que tardas 1 hora. Como no había prisa, nos fuimos por la costa y fue una decisión acertada. Es más, en el pueblo que está en la frontera con Italia, íbamos tan pegados al mar que una ola nos salpicó y me mojó.

De la frontera a San Remo, hay un par de pueblitos que no parecen ser muy grandes ni tener mucho que ver. Así que fuimos derechas hacia nuestro destino. Eso si, cuidado con San Remo. Si te descuidas, te lo pasas. No es que sea diminuto, pero como vienes de ciudades grandes, esto te parece una urbanización.

El hotel de aquí es el mejor de los cuatro. Se llama “Hotel Villa María”. No ha sido caro, de hecho, está en torno a los precios de los anteriores. Se trata de una casa antigua convertida en hotel, por lo que las habitaciones son grandes y el baño más aún (según mi madre, se necesita gps para llegar al bater). Tiene aparcamiento privado en la puerta, aunque no está muy bien, y está en el mismo centro, pegado al casino. Hemos tenido mucha suerte con la habitación, la nº 209. Hace esquina y tiene un balcón que la rodea. Se ve el mar y el coche :D . Eso si, si en el baño veis una cuerdita que cuelga de la pared ¡NO TIREÍS DE ELLA! Es una alarma que avisa a la recepción por si te caes en la bañera. Yo no sabía lo que era y tiré, y a los dos segundos llamaron al teléfono de la habitación… ¡qué vergüenza! Por lo visto, en las casas antiguas se estilaba mucho este tipo de avisadores.

San Remo es pequeña, aunque muy acogedora. Tiene una basílica y una iglesia muy curiosa, de estilo ruso. El casino es impresionante (tiene un corvette en la puerta, ya que es su patrocinador). Y bueno, en la calle de las tiendas, lo más barato es un pañuelo de 50€. Tiene muchas cafeterías agradables y el paseo marítimo merece la pena.

No se si os habéis dado cuenta, puesto que yo tardé en fijarme en el detalle pero han sido tres paises en un día!

Peaje: 2’70

Cannes – Niza: 27 minutos, 30.4km

Niza – Mónaco: 25minutos, 19’5km

Mónaco – San remo: 1:03minutos, 38’6km

xoxoxox

 

Bèziers – Cannes Septiembre 24, 2008

Archivado en: Rincones — finuka @ 10:46 pm

Tercer día de viaje. Este promete ser mucho más relajado que los anteriores ya que en kilómetros es la mitad. Tras un desayuno bastante bueno en el hotel (aunque a un precio de ~6€/persona), planeamos hacer una primera parada en Montpellier. Tenemos dos opciones para llegar hasta allí: por dentro, que sería la autopista de peaje, o por la costa. Si os fijais en el mapa, hay una carretera que deja el mar tanto a la derecha como a la izquierda. Esa fue la que elegimos.

Así que salimos del hotel a las 10:00 am y nos dirigimos en dirección al pueblo “Agde”. No es que sea feo, pero no es nada del otro mundo así que no merece la pena parar en él. Como pueblo de paso no está mal puesto que no tiene mucho tráfico. Dejamos Agde atrás y nos dirigimos hacia “Sete”. Si el camino hasta allí impresiona, el pueblo aún más. Empiezas por una carretera en medio del campo y, de repente, ves a la derecha una playa y el mar. Pero lo que no sabes es que se trata de una playa de más de 8km y que el mar está a ambos lados. En realidad, es la carretera que marca el mapa. Nosotras, mirándolo, pensamos que sería un puente muy grande construido por el hombre; pero cual fue nuestra sorpresa al comprobar que se trata de un trozo de tierra que el mar ha dejado y ha servido para construir una carretera de un carril para cada sentido, y unas vías de tren. Hay un momento en la carretera, ya cerca de “Sete”, que se ve el mar a ambos lados. Es increíble. Realmente recomiendo que si tenéis oportunidad, hagáis esta ruta.

Pero el camino no es lo único bonito. El pueblo de Sete es impresionante. Si tuviera que compararlo, lo haría con Miami. Pero en tamaño “pin-y-pon”. ¿Qué por qué Miami? Pues porque puedes ir desde tu casa al bar o al trabajo en barco. Si. El mar ha formado unos canales dentro del pueblo y la gente tiene sus barquitos anclados en la puerta. Y si quieres salir a navegar a alta mar, solo tienes que pasar por debajo de un puente. Simplemente genial. Este pueblo es una visita obligada para futuros viajeros, además que reserva una sorpresa. Miras el mapa y te parece pequeño. Llegas allí y te sigue pareciendo pequeño. Pero cuando pasas a la parte antigua… ¡es enorme! Tiene tantos canales como muelles, y puedes llegar a cruzar 5 puentes siempre tirando a la derecha, que es la salida del pueblo hacia la siguiente parada, Montpellier.

La carretera hasta allí es bastante cómoda. Se trata de una comarcal, pero transitada y bien cuidada. Y la entrada a esta ciudad no es difícil. El problema está en circular por ella. Según las guías de viaje, Montpellier tiene un centro histórico muy bonito, pero peatonal. Y tal y como iba el Polito, teníamos dos opciones: o meterlo en un parking o dar una vuelta por la parte que se pudiera y seguir hasta Marsella. Esa fue la opción elegida y os explico porqué. El centro, según he leido, no es que tenga mucha historia. Las edificaciones son antiguos palacios y mansiones en su mayoría, y como edificios emblemáticos, la catedral. Ésta se encuentra al lado de la facultad de medicina, en una avenida que si es transitable para los vehículos. Así que, tras dar un par de vueltas y enfadar a la señorita del tomtom, llegamos a dicha avenida porque vimos una iglesia grande que creímos era la catedral. Aparcamos justo en la puerta de la facultad y fuimos a la iglesia, un poco descontentas puesto que no era majestuosa. Y volviendo por la calle trasera de la facultad, de repente aparecen unos pináculos góticos y unos arbotantes impresionantes. Era la catedral. Se encuentra un poco escondida entre tantos edificios y árboles enormes de un parque que tiene justo al lado. Por eso no luce tanto como debería, pero la verdad es que merece la pena acercarse hasta allí. Además, la zona en la que se encuentra tenía muy buena pinta. La próxima vez que vaya hasta Montpellier pasaré al menos una noche, ya que la ciudad lo merece.

Volvemos al coche y le indicamos al gps que ponga rumbo a Marsella, esta vez por autopista de peaje. Es ahora cuando nos enfrentamos realmente a los conductores franceses. El primer tramo de la autopista llega hasta Nimes, una ciudad bastante moderna, y cuesta 4’70€. Había bastante tráfico y los franceses son un peligro. Bueno, más bien es que no estamos acostumbrados a esa forma de conducción. Todos van a la misma velocidad, incluidos los camiones. Si el límite es 130, tienes que ir a 130. Y si de repente hay un límite a 90, pisa el freno y ponte a 90. Además tienen varias formas de adelantamiento. Una es si vienen por tu derecha. Si hay un coche en el carril derecho que va a adelantar a otro coche, y tu vas por el carril que hay a su izquierda, él se mete y te echa del carril. La verdad es que suelen hacerlo cuando a ti no te viene nadie por tu izquierda (las autopistas suelen ser de 3 carriles), pero la primera vez que te lo hacen no te lo esperas y la segunda no te fías de que el otro haya mirado. Las otras formas son si vienen a adelantarte a ti. Si por tu carril derecho no hay nadie, pues es muy fácil, se pegan a tu culo hasta que te des por vencido y te eches a un lado. Y la otra, es que se pegan a tu culo, cogen el rebufo y adelantan, sin importar si viene alguien por la izquierda. Y claro, esto sirve tanto para coches como camiones. Cuando veáis alguna señal de “Peligro animal salvaje en libertad” claramente se refiere a un renault en manos de un frances. ¿No se suponía que eran los italianos los que conducían mal? De hecho, yo creo que esta gente no sabe que existe el pedal del freno… ¡Ah! Y todo esto sin intermitentes, claro.

Bueno, pasado Nimes se encuentra “La camarga”, un parque natural reserva de aves. Es muy bonito, por lo menos lo que se ve desde la autopista, que ya no es de peaje pero está bastante bien. Según me han dicho, hay rutas que puedes hacer incluso con el coche y los flamencos viven allí todo el año. Además, con un poco de suerte los ves desde la autopista (yo no la tuve). Y tras La camarga, vuelves a coger un tramo de peaje hasta Marsella, de 3’30€. Desde Montpellier (centro) hasta el puerto de Marsella, siguiendo esta ruta, se tarda 1h 38min.

Ya en Marsella, la ciudad es un poco caótica. Nos fuimos directas al puerto, a un parking, para poder tomar algo ya que era la hora de almorzar. Me he dado cuenta de que una palabra clave que hay que aprenderse cuando viajas por francia es “Hotel De Ville” y significa “Ayuntamiento”. Así siempre podrás llegar al centro del meollo ;) . Ahí fue donde aparcamos el coche y la verdad que para ser un parking, no fue caro. Marsella, lo que vimos, no nos impresionó. El puerto es bastante grande y hay barcos enormes. Pero como ciudad no es gran cosa. Aún así, había que visitarla. Eso si, aquí fue donde nos dimos cuenta que la palabra española internacional no es “siesta” sino “cerveza” xD.

Salimos de Marsella sobre las 16:00pm hacia Cannes. Queríamos llegar pronto para poder ver esta ciudad, así que volvimos a coger la autopista de peaje. No obstante, hay una ruta por la costa, atravesando varios pueblos, que pinta bastante bien. Si hubieramos tenido más tiempo, la hubieramos hecho. Desde Marsella hasta Cannes hay un buen trecho. Hay que pasar un peaje de 12’70, así que imaginad el trayecto. No es que haya mucho que ver en el camino si has elegido esta ruta, ya que vas por en medio del monte pero por una carretera de tres carriles. Eso sí, vuelven los animales salvajes… Yo os recomiendo que si haceis esta ruta, practiquéis el modo de conducción frances ;) , ya que según mi copiloto, yo lo práctico de P.M. Hicimos una parada, un repostaje y llegamos a Cannes.

Esto es otro mundo. Una ciudad con tráfico y atascos. Y gente antipática que no te deja pasar. He pensado en ponerle un letrero al polo que diga “Cuidado, turista” a ver si así… Tras un poco de estrés, llegamos al hotel, que se encuentra a las afueras de la ciudad. Es de la cadena “Etap”. Del estilo del “B&B”, de carretera, baratos y algo cutres, con aparcamiento en la puerta del hotel. Aunque de todos en los que hemos estado, ha sido el más caro y el peor. La habitación daba pena y el recepcionista era un tanto antipático, aunque para dormir una noche no está tan mal. Tras dejar los bultos y medio vaciar el polo, fuimos en coche hasta el mismísimo centro de Cannes. Debo decir que la señorita del gps se conoce atajos que, si hubieramos sabido como era, no le hubieramos hecho caso. Nos metió por una calle, en medio de una urbanización, de doble sentido, del ancho de un coche, en pendiente, y sin lugar para dar la vuelta o echarte a un lado por si viene otro de frente. Por suerte no iba yo conduciendo :D . Cuando ya llegas a la ciudad, no te da la sensación de estar entrando en la famosa ciudad que acoge a uno de los festivales de cine más importantes de Europa. Pero eso es porque nadie nos había dicho que la ciudad está “dividida” en zona rica y zona pobre. Y se nota el cambio. El “palacio de los festivales”, como se llama el lugar donde realizan el festival de cine, se encuentra en la “avenida de la croisette” que atraviesa el puerto de Cannes, donde los yates del tamaño de un camión, están atracados de dos en dos porque no caben; y en donde está situado el “Hotel De Ville”. Hay un monasterio en lo alto de una colina, que se puede visitar por dentro, pero pagando. Aunque con la vista de fuera, nos fue suficiente. Dimos un paseo, en coche, por toda la avenida y, como no encontramos aparcamiento fuera, lo metimos en el parking del palacio de los festivales para poder ir a cenar algo. Un “error” que nos costó 5’20€. De todas formas, el paseo a pie por la zona mereció la pena. Y, como buena cuidad dedicada a las artes, tienen maniquís para hacerte una foto como si fueras la acompañante de Austin Power, o también puedes ser el capitan Han Solo de la guerra de las galaxias acompañado por Chubaca (o como se escriba, mis perdones a los fanáticos). También te puedes convertir en Uma Thurman en Kill Bill o, como en mi caso, en Spiderman. Obviamente, por la zona, lo más asequible para comer era un McDonald (con wifi gratis) o unos puestos de Crepes que hay por el paseo.

Gasolina: 30 €

Peaje: 20′7€

Beziers- Agde: 21minutos, 19’6km

Agde-Sete: 30minutos, 23’8km

Sete-Montpellier: (peaje) 37minutos, 37.2km no es la nuestra

40minutos, 31.2km

Montpellier-Marsella: (peaje) 1:37min, 169km

Marsella-Cannes: 1:32min, 176km

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