Finuka’s Vision World

Una pequeña excursión por el mundo

Itañol Diciembre 25, 2008

Archivado en: Rincones — finuka @ 10:25 pm

Bien es cierto que cuando uno se convierte en “turista-a-largo-plazo”, empieza a intentar hablar el idioma del lugar. En mi caso, he acabado hablando un “Itañol” casi perfecto. Cuando viajas a Italia, siempre escuchas la misma frase: “No te preocupes por el idioma, el italiano es muy parecido al español”. Y no lo niego, hay palabras iguales y otras que solo se parecen en el físico, como “guarda” que significa “mira” :D . Y además, tienen muchos acentos y entonaciones y hablan “cantando” y muy rápido, con lo que el posible entendimiento que pudieses tener, se reduce bastante. Aún así, reconozco que si les pides que te hablen despacio, puedes llegar a entender bastante y el resto pues, simplemente, lo deduces ;) . Precisamente esas semejanzas entre el italiano y el español hacen que “inventarse” el italiano sea muy fácil: quitas las “s” de los plurales, cambias las “d” por “t” en los presentes perfectos,… y la mayoría de las veces aciertas (o al menos te entienden jajajaja). Pero es un arma de doble filo, porque para aprender la lengua como es debido, cuesta quitarse de encima el “itañol” y dejarlo solo en “italiano”.

Y claro, esto también pasa a la inversa. Los italianos también acaban hablando el itañol y no me parece mal, salvo cuando tienen que traducir letreros. A ver, existen unas personas a las que en español llamamos “traductores” que conocen varias lenguas y son capaces de traducir textos de un idioma a otro. Pues esto parece que es un mundo desconocido en Italia!! En mi regreso a España, cogí en Génova un barco hacia Barcelona. Este barco sale todos los días, por lo que lo normal es que la tripulación y todos los mensajes estén, al menos, en italiano y en español. Juzgad vosotros mismos:

Letrero

(Texto: “Por favor, respectar el descanso de todos los pasajeros, sobre todo durante la noche. Gracias”)

O esta…

Letrero 2

(Texto: “Por favor, tirar en el W.C. solo papel igienico y pisar el buton detras la tablas del WC”)

Curioso el itañol no? jajajaja

xoxoxox

 

A presto Italia! Noviembre 12, 2008

Archivado en: Preparativos, Vida Erasmus — finuka @ 1:10 am

Bueno, tras mucho meditar (y hay gente que puede dar fe de ello ;) ) he decidido acabar con esta aventura antes de tiempo. He renunciado a la beca de Erasmus y me vuelvo para Sevilla. Los motivos son puramente académicos, aunque supongo que también influyen otros factores. No obstante, me considero una persona que se adapta fácilmente a distintas situaciones y me estaba adaptando a la vida en Génova. Pero estoy harta de tantos problemas y de que me tomen el pelo, así que me vuelvo a casa.

Cuando hice el acuerdo de estudios, tenía dos asignaturas y el proyecto de fin de carrera. Y le pregunté al profesor responsable que, si por algún motivo tenía que quitar el proyecto, si me podía quedar de Erasmus con las otras dos asignaturas, ya que yo ya tengo créditos en exceso y no me apetece hacer más. La respuesta que me dio fue un “Si, no hay problema”. Pues bien, tal y como me habían advertido, he tenido problemas para hacer el proyecto aquí, y para poder presentarlo este año (y así ser ingeniera este año), debo quitarlo del acuerdo de estudios. Pero ahora me han dicho que no me puedo quedar solo con dos asignaturas, que debo coger más. Yo me vine de Erasmus porque podía hacer lo que en un principio me habían dicho, y resulta que ahora me cambian de idea.

Si con lo del proyecto no tuviera para poco, fui a hablar a secretaría para comentarles el problema de mi convenio. Llamadlo inspiración divina o intuición, pero fue lo mejor. Allí me dijeron “oh oh”, lo cual no es una respuesta que tranquilice mucho, la verdad. Me recomendaron que procuara traerme el certificado de notas en la mano, ya que si había problemas con el convenio (por lo de estar echo con otra facultad y todo eso) pues que podía ser que no les llegase a ellos y, por tanto, no me harían la convalidación. Sería un “no presentado” y el año perdido.

Se que los problemas tienen solución y que a lo mejor los estoy haciendo más grandes de lo que son. Pero se suponía que no me iba a encontrar con tantos, y menos académicos. Además, en Italia me dicen que la culpa es de España, en España, que de Italia y al final quien tiene que tragarse los problemas e intentar solucionarlos es el estudiante. Como si no tuvieramos suficente con que es un país nuevo, una ciudad nueva, un idioma nuevo, una universidad nueva, unos amigos nuevos, una vida nueva.

Se que puedo adaptarme perfectamente a Génova. De hecho, no me disgusta la ciudad. Además, siempre me ha gustado aprender nuevos idiomas y recorrer el mundo. Pero no con tantas pegas. Ya salí una vez de mi casa, con 17 años. Vale que el pais y el idioma eran el mismo, pero era una retaca inocente que empezaba una nueva vida. El comienzo fue difícil y sabía que este también lo sería, pero venía preparada para ello. Por lo menos, venía preparada para los problemas “normales” y, aunque no me hacía mucha gracia que me hubiera tocado Italia (yo prefería Finlandia), muchos saben que le encontré el lado bueno a la beca. Y es ese lado el que me fastidia dejar. Pero si hay algo que me caracteriza es que suelo ser bastante práctica. Me vuelvo porque tengo una oportunidad para terminar este año. Noto que mi época universitaria se ha acabado y, aunque se que luego la echaré de menos como echo de menos preescolar, necesito el cambio. Y me quedaría en Génova si no fuera por la tomadura de pelo de la burocracia. En fin, que todos los problemas me han tocado a mi.

Pero hay algo que no me pueden quitar: dos meses de aventura!!!

Gracias a todos por acompañarme. No prometo escribir con regularidad, porque ya no podré viajar tanto. Pero viaje que haga, ya sea largo o corto, prometo añadirlo. Y si hacéis alguno y queréis contar vuestra experiencia, mi blog está totalmente disponible.

xoxoxOXOXOxoxox

 

Génova Noviembre 12, 2008

Archivado en: Rincones, Vida Erasmus — finuka @ 1:09 am

¡Cómo no! !No me podía olvidar de la ciudad de acogida!

Tiene bastante encanto para no ser una ciudad turística. Quizás este es su mayor problema. Todo lo bonito que tiene, lo han descuidado un poco y pierde bastante.

Paseando por la zona del centro podemos ver un montón de antiguos palacios, algunos de los cuales han convertido en museos, como el Palazzo Reale, el Palazzo Bianco,… Esto se debe a que Génova siempre ha sido, y sigue siendo, uno de los puertos más importantes de Italia por lo que muchas de sus grandes familias se enriquecieron y estos palacios representan una parte de sus legados. Y esto en parte se debe a Cristobal Colón y su famoso descubrimiento. El reconocimiento a la hazaña de este hombre aquí en Génova, es su “supuesta” casa, una “atracción turística” que, en fin, no creo que merezca la pena entrar. De todas formas, si paseais por la ciudad, os la tropezaréis porque está en Via Dante, una de las calles principales que da a la Piazza De Ferrari, la plaza más importante de aquí (y donde los españoles/erasmus hacen botellón porque por los alrededores de la plaza están las discotecas).

Desde la Piazza De Ferrari se llega a la Piazza Matteotti, donde se encuentra  el Palazzo Ducale y la oficina de turismo. Este palacio era la antigua residencia de los dux de Génova, aunque ahora se utiliza para exposiciones y esas cosas. El palacio no es que sea gran cosa, pero lo tienen bastante bien cuidado.

Y de la Piazza Matteotti se llega a la Catedral de San Lorenzo. Una catedral que impresiona por su estilo, a pesar de no ser de las más grandes ni majestuosas que tiene Italia. Además, en esa plaza hay una heladería con unos helados muy buenos y también venden macedonias de fruta. Y lo mejor, ¡¡las dos cosas juntas!! Riquísimo. A parte de la heladería, hay un par de baritos que están muy bien y con un ambiente genial. Creo que este es, sin dudas, uno de mis rincones favoritos de la ciudad. Además, dentro de la catedral hay un museo donde se encuentra, o al menos eso dicen ellos, el “Santo Grial” :o

Además, por la zona del centro donde está la universidad (o al menos una parte de ella), está la biblioteca, un edificio de los más bonitos que tiene Génova pero que, como pertenece a la universidad, no está nada cuidado. Si seguimos hasta el final de la calle donde se encuentra, Via Balbi, llegamos a la estación “Principe” y cerca de aquí está el Palacio Principe, este si os lo recomiendo. Pienso que es de los más bonitos que tiene, quizás también por la historia que trae consigo o por lo menos tiene cosas curiosas como que el que lo mandó construir (Andrea Doria) es representado como Neptuno.

Otro lugar que aparece como “indispensable” en las guías pero que, por ciertos motivos no he podido visitar, es el cementerio. Todo el que me ha hablado de Génova, me ha hablado del cementerio. Dicen que es uno de los más bonitos de Italia y que hay tumbas con historias muy curiosas como la de una señora que se pasó toda su vida vendiendo golosinas para poder tener un lugar en el cementerio, o la de una bordadora que también, toda su vida trabajando para lo mismo. Además, hay algunas “célebres” como la mujer de Oscar Wilde.

Y no podría olvidarme, por supuesto, de la Piazza della Vittoria, con su Arco de la Vittoria y los jardines de Giuseppe Verdi al fondo. Si tenéis un gps tomtom y os perdéis por Génova, el 90% de las veces llegaréis al arco!!! jajajaja. Los jardines son muy bonitos y tienen una “bonita” escalinata para subir…

Quizás, lo que más me ha llamado la atención de esta ciudad es que está hecha por niveles. Por ejemplo, vas andando por la “Via XX Settembre” y en medio hay un puente. Pues ese puente tiene encima otra calle. De hecho, aunque en el mapa te parezca una distancia corta a recorrer, es casi seguro que tengas que subir o bajar alguna escalera. Aunque en algunas zonas de la ciudad hay ascensores, a los que se puede acceder con el billete del bus (al menos los que yo he visto).

Y una cosa muy típica, y necesaria de saber si usais gps, es que aquí le acortan el nombre a las calles, ya no solo al hablar sino también al escribir. Por ejemplo, cuando llegué a Génova me tenía que dirigir a la Unidad de Movilidad Internacional que, según el papel, está en “Via Bensa”. Pues bien, para el gps no existía esa calle sino una que se llamaba “Via Paolo Emilio Bensa”. Resulta que ese es el nombre real de la calle, pero aquí no se usa. En este caso puede ser comprensible, porque es un poco largo, pero lo hacen con todas las que tengan más de dos palabras!! jajajaja No se si pasa también en el resto de Italia, pero a mi me ha dado quebraderos de cabeza!!

Merece la pena darse una vuelta por la ciudad, recorrerla y estar en ella, al menos, dos días. Pero tened cuidado con la zona del centro y la del puerto, son un poco peligrosas. Sobretodo una calle paralela a via Balbi, la via Magdalena. No es aconsejable ni de día ni de noche ;)

Y para los más golosos, el dulce típico de Génova es el pan dulce. Las mejores panaderías/pastelerías están en la Via XX Settembre y en una transversal, la Via Galata. ¡¡Buen provecho!!

xoxoxox

 

Viajando por Italia Noviembre 5, 2008

Archivado en: Uncategorized — finuka @ 8:34 pm

Cada pais funciona de una forma y en realidad no la descubres a menos que vivas en él, porque cuando viajamos por turismo no nos damos cuenta de pequeñas cosas que, en realidad si las supieramos de antemano, nos harían el viaje mucho más cómodo. Por eso, he decidido reunirlas todas juntas.

Baños públicos

Es un tema que a mi me ha llamado la atención.  Vale que en la mayoría de los sitios sea mixto y que por eso, la taza sea más alta y un poco diferente, pero …¡¿un agujero en el suelo?! La primera vez que lo vi, entré y salí del baño un par de veces para asegurarme que estaba entrando en el sitio correcto!! jajajaja

Carreteras italianas

Solo conozco las del norte del país, pero las de peaje funcionan de maravilla. Ahorran bastante tiempo  y lo que cuesta el peaje no es ni una cuarta parte de lo que nos gastaríamos en gasolina por las carreteras normales. Si es cierto que en Italia se conduce rápido, incluidos los camiones (recordemos el famoso “sandwich”). Pero a diferencia de Francia, si vas a un ritmo normal y respetando el límite, los demás no se enfadan, simplemente te adelantan o esperan detrás pacientemente en el caso en que no puedan adelantarte. Por regla general, el límite de velocidad es 130 km/h, aunque hay excepciones. En las partes de las autopistas de peaje en las que hay muchos tuneles y puentes, suele ser 110 km/h. Estos límites están condicionados al clima. En casos de lluvia, niebla o nieve, se modifican, pero existen letreros en los que se indica el cambio.

Las estaciones de servicio están bastante bien pero ojo con las entradas en el caso de estar en una zona montañosa, son muy cortas. Lo mismo con las salidas, pueden estar en una curva. Lo bueno es que también nos indican a cuanto está la próxima estación de servicio, incluso si antes hay una bifurcación ponen por ejemplo “Próxima estación 20km dirección Milano”.

Y también existen áreas de descanso, eso sí, sin restaurantes ni baños. Por lo visto, en las de Alemania si que hay baños (un punto a su favor! :D ) Además, en las zonas llanas de la autopista, cada dos por tres encontramos una zona de “socorro”, en la que podemos parar incluso para descansar un rato.

Radares no es que me haya encontrado muchos, pero sabes que existen porque todo el mundo baja la velocidad a la vez. Mi recomendación, no saltarse el límite y nos ahorramos problemas.

El peaje funciona de la siguiente manera: cuando vas a entrar a la autopista, una máquina te da un billete. No hay que darle a ningún botón ni nada, simplemente cuando te acercas con el coche ya lo ha sacado. Suelen ser unos billetes largos ¡no os asusteis! jajaja. Para pagar, se hace al final del recorrido, en la salida que hayamos cogido de la autopista y se paga el tramo por el que has circulado. Se puede pagar con tarjeta de crédito o en efectivo pero cuidado con la cabina que elegís. Las que ponen “telepass” son para una tarjeta magnética que se pagan anualmente. Si quereis pagar en efectivo, buscad las que tengan una mano dibujada encima ya que indican que en esa cabina hay una persona. Si por algún motivo os saltais el peaje y no lo pagais, no os preocupeis por nada. Se puede pagar en cualquier peaje que haya en el tramo en el que lo cogisteis. Además, si no lo pagáis no pasa nada, la multa no es grande (me han dicho que 5€, aunque no me fio). Si encima viajais con un coche con matrícula extranjera, menos problema porque no saben a donde mandar la multa ;) .

Y una última cosa, a partir del 1 de octubre es obligatorio llevar las cadenas para la nieve en el coche. Esto también sirve para Francia y para Suiza, que yo sepa, pero me imagino que ocurrirá lo mismo para muchos otros paises europeos.

Dentro de ciudad

Los semáforos para peatones

Estos semáforos también tienen el color naranja y dura bastante. Por regla general, da tiempo para cruzar. A mi me resultó curioso y, claro, pringué la primera vez porque se me puso en naranja y yo allí esperando y esperando, cuando me hubiera dado tiempo a cruzar sin problemas :D

Aparcando nuestro coche

En este pais también existe la “zona azul”, es decir, aparcamiento regulado por tiempo. Cuando aparcamos aquí, debemos ponerle un ticket al coche por el tiempo que va a estar aparcado. El ticket se puede conseguir de varias formas. Una es sacarlo de unas máquinas que se encuentran por la zona. El problema es que como máximo puedes ponerle 2 horas al coche. Otra forma es comprando unas tarjetas en los kioscos, más conocidos aquí como “Tabacchi”. Podemos comprar tantas horas como queramos, ya que hay tarjetas de 1 y de 4 horas. En estas tarjetas, se raspa la fecha y la hora de comienzo de la tarjeta y se coloca en el coche. Se pueden poner varias a la vez, de forma que cubran toda la franja de tiempo que necesitemos.  Hay otra forma, pero solo en algunas zonas de la ciudad. Si la zona azul es pequeña y está en pleno centro, habrá además de una máquina, una persona que compruebe que los tickets están bien puestos. Esta persona también nos vende los tickets. Sobre el precio, varía según la ciudad y según la zona en la que estemos aparcando, pero están sobre 1€/hora. Si no ponemos el ticket, podemos encontrarnos una multa. Si viajamos con un coche de matrícula NO italiana, pasamos de la multa porque no pueden hacernosla llegar. ¡¡OJO!! Si cuando nos estemos acercando al coche, vemos a la policía, damos un rodeo y volvemos más tarde. Al ser extranjeros, la policía nos obligará a pagar la multa en el momento. Y esto va para todas las infracciones, así que viajad con dinero en efectivo o respetad las normas :D

También podemos aparcar en los parkings existentes, tanto cubiertos como no cubiertos. Los más baratos son los regulados por la compañía de transporte de la ciudad a la que vamos. Por ejemplo, la de Génova se llama “AMT”. De todas formas, en general no suelen ser baratos, pero para un rato corto no están mal. Y por supuesto, cuanto más cerca del centro histórico, más caros. Una buena opción, tanto en ciudades como en pueblos, es la de seguir las indicaciones hasta la estación de tren, ya que siempre hay un parking a lado y no tienen precios demasiado altos.

Donde no debemos aparcar es en las zonas pintadas de amarillo, es para residentes. Y dependiendo de la ciudad, se lo toman más o menos en serio (en Génova pasan un poco pero en Bérgamo no pasan ni una).

Transportes publicos

Para moverse en la ciudad, los autobuses funcionan bastante bien. Son regulares y numerosos. Pero ojo porque los billetes hay que comprarlos ANTES de montarnos. ¿Y donde? pues en los “Tabacchi” :D . La frase es “un biglietto per l’autobus, per favore”. Tienen una duración, 75 o 90 minutos es lo normal, y durante ese tiempo podemos montarnos en cualquier línea. Muchas veces, este mismo billete sirve para otros transportes,como el funicular en Bérgamo o los ascensores en Génova. Lo mejor es enterarnos a la hora de comprarlo para aprovecharlo bien. También existen billetes para una semana o un mes, pero aquí una semana significa de lunes a domingo y no 7 días. Es decir, que si compramos el billete el miércoles, ya hemos perdido dos días. Los precios dependen de la ciudad, pero sobre 1′20 el billete simple de 90 minutos. Cuando nos vayamos a montar en el bus, podemos hacerlo por varias puertas. Fijaos en esto porque puede que haya más hueco en un lado que en el otro. Y el billete hay que ticarlo cuando entremos, pero el resto de las veces (dentro del tiempo) no hacen falta. Se ven revisores con bastante frecuencia y la multa (al menos en Génova) es de unos 40€, a pagar en el momento, claro :D (se les va a escapar una a estos italianos…jajaja)

Sobre el tren, viajar por Italia usando este medio es bastante barato. Por ejemplo, de Pisa a Génova cuesta 15€ y tarda 2 horas. Además, muchos aeropuertos están conectados con el centro de la ciudad por medio del tren y suele ser más rápido y cómodo que coger un taxi o un bus. La forma más fácil para comprar el billete es por medio de la página de trenitalia, ya que podemos comprar el billete y luego imprimirlo en la estación, en unas máquinas que hay (no tienen pérdida). Si no, podemos comprarlo en la estación o bien en la billetería o bien en las mismas máquinas que nos expenden el billete. Además, si tenemos que coger más de un tren para llegar a nuestro destino, estas máquinas nos imprimen todos los que necesitemos. Eso sí, antes de montarnos en el tren debemos “convalidar” el billete. Para ello buscamos unas maquinas amarillas y pequeñas, metemos el billete y listo! Ahm, una palabra importante “binario” (suelen ponerlo abreviado: bin), significa “andén” y a mi me dio quebraderos de cabeza jajaja. Otra cosa útil en las estaciones de tren es la consigna, donde podemos dejar las maletas a un precio razonable. Pero cuidado porque no todas las estaciones la tienen.

En bares, cafeterías, …

Italia no es que sea un pais barato para comer y beber, y tampoco es que la gastronomía sea algo maravilloso. Al menos en las ciudades grandes. Pero si estamos viajando por pueblitos, la cosa cambia. Si os recomiendo probar la comida típica del lugar (nada de pizzas ni pasta), suele ser bastante buena y variada. Como he dicho, en la ciudad no es así. Predomina la pasta y la pizza; y si estamos en una ciudad turística, más aún. Pero existe el “antipasti”, normalmente un entrante, que no lleva nada de pasta. Puede ser carne, embutidos, queso, marisco (por supuesto, no comparable al de Andalucía, el de aquí deja mucho que desear, o al menos el que yo he probado). Eso sí, aquí los platos son grandes, con lo que con distintos antipastis se puede comer sin problemas.

Otra cosa importante es la bebida. Un refresco 3€, una cerveza 3′5€. En torno a esos precios. Claro que suelen poner un aperitivo, que, dependiendo de la hora, te sirve hasta para cenar ;) . Eso sí, ponen lo que ellos quieran y suele ser pizza o papas fritas. Mi madre y yo nos hicimos amigas de un camarero de un bar que está enfrente del hotel en el que nos quedabamos aquí en Génova, y el aperitivo pasó de pizza a mini-montaditos de jamón :D .

Y en los restaurantes siempre cobran un mínimo de 2 € por persona debido al cubierto. Un reclamo publicitario en Venecia era que el cubierto estaba a 1€ :)

De turismo

De lo que si me he dado cuenta es que Italia tiene muy claro que el turismo es parte importante. Si la ciudad tiene museos y monumentos a los que entrar, seguro que existe una tarjeta que podemos comprar y con la que se puede acceder a varios de esos sitios. Y suele ser bastante rentable, aunque no en el caso de Venecia. Pero os recomiendo que en cuanto llegueis a la ciudad, bien en el hotel, bien en la oficina de turismo, busqueis esta tarjeta.

Normas “cívicas” italianas

Por ejemplo, la de “tonto el último” en una cola. O la de “sálvese quien pueda” cuando un semáforo se pone en verde. O la de “suicidismo” en un paso de peatones. Por regla general, respetan bastante poco al otro. No suelen parar en los pasos de peatones, ni siquiera cuando lo estás cruzando. Lo que hacen es esquivarte, total, ¡¿para qué van a perder tiempo parándose?! Tienen prisa para todo, incluso para pagar en una tienda o en el supermercado. Tanto, que estás haciendo la cola para pagar en la caja y te están empujando. ¿Os acordáis de ese anuncio de la tele en el que las personas salían dentro de una burbuja y decían algo del “espacio vital”? Pues pienso que aquí se les debería poner desde chiquitos en las escuelas jajaja Otra cosa que hacen, y  no os sorprendáis si os pasa, es que te sacan del autobús para montarse ellos. Sip. Si va muy lleno y te toca ir pegado a la puerta, en la siguiente parada, agárrate a lo que sea porque seguramente habrá una persona (normalmente mayor) que tire de ti hacia fuera a ver si puede meterse en tu lugar. Y hablo por pura experiencia y he visto más casos. Claro que a mi no consiguió sacarme, por lo que lo que hizo fue empujarme hacia dentro. Los sandwichs ya no solo lo hacen los camiones, también los ancianos!! Otra cosa que también es muy típico ver es a las personas con sus perros dentro de las tiendas, centros comerciales, supermercados, carnicerías, autobuses, pescaderías,… A mi es algo que me ha llamado enormemente la atención (porque además, ningún perro está en su peso, todos están gordos!!)

Claro que todo esto es de lo que yo me he dado cuenta, así que si sabéis algo que se pueda añadir, ¡decidmelo! :D

xoxoxox

 

Bergamo Noviembre 4, 2008

Archivado en: Rincones — finuka @ 10:21 pm

Creo que para describir una ciudad como Bérgamo, los adjetivos adecuados serían: limpia, elegante, inteligente, cuidada. Me ha encantado. Es una ciudad en la que han cuidado los detalles, una ciudad limpia y hecha con inteligencia. Debo decir que a Bergamo fui en tren en lugar de llevarme el polito. El motivo: iba a coger un avión hacia Sevilla. Y la única pega que le encontré al viaje es que tuve que cargar con la maleta todo el tiempo. Normalmente, las estaciones de tren en italia, o por lo menos las de un tamaño considerable, tienen una consigna para dejar la maleta y no suelen ser caras. Pero Bergamo es la excepción. Así que me tocó arrastrar la maleta por los adoquines y cuestas de esta maravillosa ciudad.

Salí de Génova hasta Milán y allí cogí un tren regional hasta Bergamo. LLegué a las 12 y me dispuse a visitar el centro histórico que aquí se conoce como “Città Alta”.  Este es el camino que hice (la imagen no es muy buena, pero es para que os hagáis una idea). ruta-1-bergamoLa estación del tren se encuentra en la “Piazza G. Marconi”. De ahí cogí la “Viale Papa Giovanni XXIII” hasta la “Porta Nuova”. Aquí es donde se encuentran casi todas las paradas de los autobuses. Si mirais el mapa, hay una cruz roja. Esa cruz es una iglesia con una fachada bastante bonita. Además, en la cúpula hay una figura de una virgen que es dorada. La imagen que nos muestra cuando el sol incide sobre ella, es realmente bonita.

Bueno, si os fijais en el mapa, la idea era seguir recto por “Via Roma” hasta llegar a la parada del funicular para subir hasta la “Città Alta”. Pero iba yo andando, viendo el paisaje cuando de repente vi una figura que me llamó la atención sobre una cúpula de una iglesia. La figura llevaba un tridente. Así que salí en busca de la iglesia y debo decir que la encontré. Es la iglesia de San Alessandro y me decepcionó. Lo que es la fachada no tiene nada y, como estaba cerrada, no pude verla por dentro. Es realmente grande, pero la zona en la que se encuentra se caracteriza por calles estrechas y edificios altos, por lo que la cúpula no se ve. Una pena…

En mi regreso hacia la via principal para llegar al funicular, me tropecé con el “Monasterio de San Benedetto”. De fachada simple, pero con un interior peculiar. Ocupa una manzana entera. Si volveis a mirar el mapa, hay otra cruz roja. Desde aquí se ve una vista muy bonita de la Città Alta. Vamos una “foto-postal” :D

El trayecto del funicular es corto, pero merece la pena cogerlo nada más que por el paisaje. No se si llega a durar 5 minutos, pero a mi se me hizo cortísimo! Además, el billete se puede comprar allí mismo (no como con los autobuses).

Bueno, una vez en Città Alta, os recomiendo que os lo tomeis con calma porque aunque no hay que recorrer mucho, hay bastante que ver. Eso si, los bares están enfocados al turismo por lo que los precios no son muy asequibles para una simple estudiante… El funicular nos deja en la “Piazza Mercato delle Scarpe” (Scarpe = zapatos), subimos por “Via Gombito” y llegamos a la “Piazza Vecchia”. En esta plaza se encuentra la Universidad de Bérgamo, el Palazzo Nuovo (lleno de palomas) y el Palazzo della Ragione. Y justo a un lateral de este, se puede acceder a la Piazza Duomo donde está el “Duomo”, la “Cappella Colleoni” y la Basílica de “S.Maria Maggiore“. La basílica es impresionante por fuera, pero sobrecogedora por dentro. Cuando entras, te sientes pequeñita ante tanta majestuosidad. En las paredes hay tapices realmente antiguos, y los techos tienen unos labrados dorados que junto a los frescos, forman una combinación impresionante. Y la Capilla Colleoni, que se encuentra justo al lado de la basílica, está rodeada por una verja en la que se puede ver un escudo con tres testículos dorados. Según la historia que cuenta mi guía, eran los que tenía Colleoni. Y están tan brillantes y pulidos debido a qu ela gente se acerca a tocarlos para aumentar su potencia viril. Si es que estos italianos siempre están con lo mismo…aquí los testículos de este pobre hombre y en Verona el pecho de la pobre Julieta. No se qué será lo próximo que me encuentre…

Volviendo a la ruta, si seguimos por la “Via B. Colleoni”, llegamos a la Piazza Cittadella. En ella se encuentran un par de museos y hay restos de la antigua ciudadela. Además, hay un plano que nos muestra lo que había y queda una de las torres, la Torre di Adalberto. Una nota importante: en esta plaza hay unos baños públicos ;) Detrás de la Piazza tenemos los jardines públicos y si la rodeamos, podremos observar una de las mejores vistas de Bérgamo desde “Largo colle aperto“.

Para comer algo, como ya dije, la Città Alta no es la mejor zona en cuanto a precio. Pero hay un sitio que no está mal, eso sí, a base de pizzas y bocadillos. Pero tienen una gran variedad de pizzas (yo me comí una de jamón serrano, queso brie y nueces…¡¡riquísima!!). Se encuentra en la via Colleoni y no tiene pérdida, es el único que hay y que está lleno de gente. Eso si, me han comentado que si vais entre semana tendréis un montón de universitarios haciendo cola :D

Y una cosa que me llamó mucho la atención es que no existen tiendas de souvenirs. Si quereis comprar alguna postal o algún recordatorio, a las tiendas de tabaco.

Como tuve que hacer noche, me quedé en el albergue juvenil de Bergamo. Y lo recomiendo encarecidamente. El precio, genial. Limpio y cómodo. El personal bastante agradable y tienen habitaciones para familias. Además de un solarium, aparcamiento para el coche y hay un autobus que conecta el albergue con el centro de Bergamo y con Città Alta (el nº 3 si no recuerdo mal, aunque con el nº 6 también se llega pero no hasta la puerta). Se encuentra cerca de un parque, por lo que la zona es muy agradable. Y la distancia hasta el aeropuerto no es grande, además de que los taxistas tienen un convenio con el albergue y te cobran menos :D

Billete de tren: Génova – Milán -Bérgamo: 19′70€

Estancia: 17€ por noche, una cama en habitación compartida (en mi caso, habitación femenina, pero también las hay masculinas y mixtas), baño dentro

Taxi albergue-aeropuerto: 23€

Precio billete bus/funicular: 1′10€

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Nervi Noviembre 4, 2008

Archivado en: Rincones — finuka @ 8:48 pm

Bueno, antes que nada, perdón por la ausencia!

Nervi es un barrio que pertenece a Génova, o al menos eso me han dicho. Se encuentra en la costa, en dirección a Camogli. Como hacía buen tiempo, decidimos darnos un salto un domingo. En coche no se tarda nada en llegar, pero también está la opción del tren o del bus. Esta última es bastante cómoda, porque los hay con bastante regularidad. Pero claro, el polito también quería conocer Nervi, así que nos pusimos en marcha. Por las calles principales hay sitios para aparcar, claro que hay que tener suerte y encontrar el hueco. Si no, junto a la estación del tren, hay un parking de pago: 1′50€/hora si no recuerdo mal. Fuimos con el coche hasta la estación, ya que se pasa por las vias principales y así intentamos encontrar aparcamiento. Como no tuvimos suerte, dejamos el coche en el parking.

Nervi no es muy grande, o por lo menos, el “centro” de Nervi. Como ya he dicho, está pegado a la costa y hay un paseo peatonal paralelo a la orilla. Además, si hace buen tiempo, os recomiendo que os llevéis el bañador, porque a lo largo de este paseo hay varias calitas en las que poder remojarse. No se si lo he comentado anteriormente, pero la costa de Italia que pertenece a la región de la Ligura, a la que pertenece Génova, es bastante montañosa. Por eso, en la orilla de Nervi no os encontraréis playas largas de arena, si no más bien, calitas con piedras (planas y grandes sobre las que poder tumbarse). También hay una playita de “arena” (está en proceso de formación jejeje) con los barquitos pesqueros recogidos en el muelle. En esta playa hay un bar bastante acogedor y ambientado, pero ¡ojo! no aceptan tarjetas de crédito. Sobre precios, normalito, para estar en la misma playa. No puedo hablar sobre la comida, puesto que no comimos aquí. Para llegar a este muellito de pescadores, hay que ir andando por el paseo de forma que el mar quede a nuestra derecha ;)

Una vez que se llega al muelle, el paseo se acaba. Os recomiendo que callejeis un poco por esta zona, puesto que las calles son muy curiosas y te puedes encontrar con cosas como un lavadero publico antiguo (aunque a mi no me lo pareció) o un recordatorio a un “famoso” compositor genovés.

Nervi no tiene mucho más, pero es un sitio cercano a Génova en el que se puede echar una mañana o una tarde agradable.

Gasolina: la aguja no se movió :D :D:D

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Salgo en el google! Octubre 17, 2008

Archivado en: Uncategorized — finuka @ 10:19 pm

Jajajajajaja. Ya, muchos me matareis por el título de la entrada, pero a mi me ha llenado de orgullo verme en el google, y aquí viene lo mejor, ¡POR CASUALIDAD! Mi compi de piso (el chico francés) quiere alquilar una vespa para darse una vuelta por Génova. Y yo, aburrida que estaba, pues me puse a buscar en google con estas palabras: “alquilar vespa génova“. Y aquí es donde viene mi sorpresa: ¡¡soy la quinta entrada!! Adoro el google, en serio.

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Venecia Octubre 14, 2008

Archivado en: Rincones — finuka @ 9:16 pm

Salimos de Verona tras una visita fugaz a esta ciudad y cogimos la autopista de peaje en dirección a Venecia. Nuestro hotel se encontraba en Mestre, una ciudad “industrial” muy cerca de Venecia. Suele ser más barato quedarse aquí y las facilidades para llegar a Venecia son muchas. Además, si se viaja con coche es lo recomendado porque, salvo que flote, en Venecia no lo podréis meter!! :D

Tras un trayecto de 1hora y media, llegamos a la salida de la autopista de peaje para Mestre. Como en toda autopista de peaje, hay varias formas de pagarla:

  • o vas con el coche a una de las cabinas donde hay un hombre, le das el billete de entrada a la autopista, él te dice cuanto es y se lo das en metálico (aunque hay cabinas en las que puedes pagar con la tarjeta de crédito)
  • o una tarjeta de “abonado” a la autopista. Aquí en Italia se llama “Telepass”
  • en la zona de Suiza y de Francia también hay unas cabinas que no tienen una persona física sino que unos letreros que hay antes te dicen cuanto debes pagar y, si tienes el dinero justo, pasas por esas cabinas y lo sueltas en una máquina.

¿Que por qué explico esto? Muy fácil. Creo que ya he comentado antes que los conductores no suelen ser muy amables con los conductores extranjeros (en España tampoco lo somos, siempre decimos “¡mierda!¡me ha tocado un “guiri” delante!…) Pues bien, debido al desconocimiento, a la falta de luz y a que mi compañera era novata en las autopistas de peaje, me equivoqué de cabina y me metí por una de “Telepass”. Me dí cuenta justo al entrar, así que frené para corregir mi error pero un camión se me pegó al culo (perdón por la vulgaridad…) y empezó a “empujarme” hacia delante, tocándo la pita y picando las luces ¬¬ A mi se me había puesto el semáforo en rojo pero la barrera no se bajaba. Hice un intento de explicarle al camionero que me había equivocado, pero no obtuve nada. A todo esto, mi compañera no dejaba de decir “¿pero qué pasa?”… Así que pasé y no pagé el peaje.Llegamos al hotel y se lo comenté a la recepcionista, porque no se me apetecía una multa. Y me dijo que podía pagarlo por correos y que había un número al que podía llamar. Al día siguiente fuimos a correos y no pude pagarlo porque el billete que tenía era de “entrada” a la autopista y no de “salida”, por lo que no tenía ni un precio ni una cuenta corriente a la que hacerle el ingreso. Tras varias llamadas a distintos número y tras hablar con gente “poco puesta en su trabajo”, dimos con uno bastante competente que me dijo que podía pagarlo en cualquier tramo desde Mestre a Verona. ¡Una solución! Debo decir que antes de darme la solución, una de las personas con la que hablé me dijo: “No lo pagues! Si eso da igual!” En fin, mi lado responsable me superó…El domingo a la vuelta de Venecia, paré en el peaje, crucé la autopista (si, si, a pie) y pagué el peaje…¡¡6′20€!! Tanto lío por tan poco dinero. Pero me consolaba pensar que me había ahorrado la multa. Hasta que en la oficina de Erasmus aquí en Génova, uno de los chicos me dijo que a él le había pasado y que la sanción que le había llegado era de 5€…De hecho, me ha dicho que si quiero viajar gratis por italia ya sé lo que tengo que hacer!! jajajaja Como bien dice mi padre: “una para ver y otra para aprender” :D

Bueno, vamos a lo interesante para un viajero: la estancia y la ciudad visitada.

El hotel está bastante bien, sobretodo por el precio: 22€/la noche una habitación doble con baño dentro y desayuno incluido. Además, tiene aparcamiento privado y en el mismo hotel hay una pizzería. Eso sí, hay muchos mosquitos porque está cerca de un pequeño rio. A mi me acribillaron!! aunque yo también a ellos :D . Nuestra habitación no era de las mejores situadas porque estaba al lado del baño compartido y la primera noche hubieron muchos ruidos, pero la segunda no se oyó nada. Justo al lado del hotel hay una parada de autobús donde para uno de los que van para Venecia y sólo se tarda en llegar poco menos de 10 minutos (depende del tráfico). Además, en el mismo hotel vendían una tarjeta para el transporte público de Venecia. Incluía el bus/tren para llegar a la ciudad como los trayectos en el “vaporetto”, que es el transporte más barato para moverse dentro de Venecia. Es un barco-bus, y cada trayecto son unos 6€. Hay dos tipos de tarjetas: una para 12 horas (8€) y otra para 24 horas (creo recordar que 12€). También estaba el típico billete de autobús (simple o ida y vuelta) para llegar hasta Venecia, pero este no incluía ningún transporte público dentro de la ciudad.

El sábado por la mañana, nos fuimos tempranito hacia Venecia. Para llegar hasta ella, tanto en tren como en coche o bus, hay que pasar por un puente largísimo desde el que ves agua a los dos lados. Es genial. El autobús te deja en “Piazza di Roma” y aquí hay una oficina de turismo. Creo que si alguna vez vais a Venecia, es lo primero que debéis hacer. Esta ciudad es tan turística que una de las primeras cosas que te preguntan en la oficina es “¿cuanto tiempo piensas quedarte?”. Esto lo hacen porque tienen preparados itinerarios según el tiempo que tengas: 1 día, 2 días, 1 semana… Aquí también tiene una tarjeta, al estilo de Verona, que te permite visitar museos y demás, pero no todos los museos y palacios importantes están incluidos, aunque si que en algunos te hacen un pequeño descuento. Le pregunté a la chica de la oficina que qué había en los museos incluidos y me respondió que trataban sobre la historia de Venecia, sus vestidos,… Para un día y para ese tipo de museos, no pago 36€. Así que cogimos el mapa y nos decidimos a hacer un poco del itinerario que tiene organizado para 1 día de visita.

Comenzamos por ir a visitar la isla de “Murano“. Cogimos la línea “DT”, que va directa hasta allí. Es gracioso ver cómo han hecho “carreteras” en medio de la laguna… Una vez que llegas a la isla, no es que haya mucho, pero la “Basílica di Santa Maria e Donato” es una visita obligada. Además, esta isla es famosa por su cristal, el cristal de murano. Hay un museo totalmente dedicado a ello y, casi la mayor parte de los negocios de la isla, son vendiendo cosas de cristal a los turistas. Este cristal no es barato pero habían auténticas maravillas hechas con él, como una orquesta completa y perfectamente diseñada (que, por cierto, no se encontraba a la venta…). Una cosa que me llamó mucho la atención es que en casi todos los negocios donde vendían este cristal había un letrero que ponía “no importamos cristal chino”, y siempre que compras algo te dan el certificado del cristal de murano.

De esta isla nos dirigimos a otra, “Burano”. Si debo decir qué tiene de atractivo turísitico… Creo que han aprovechado la atracción de Venecia para sacarle partido a todas las islitas de alrededor. Esta te la venden como “la isla que atrae a grandes artistas” y se caracteriza porque todas las casas son de colores. Pero de colores, colores. No hay ni una blanca, marrón o gris. Todas son azules, rosas, violetas con las ventanas verdes, amarillo chillón, naranjas, rojas,…y no hay dos seguidas pintadas iguales. La isla está muy bien cuidada, eso si, el trayecto hasta Venecia dura 45 minutos aproximadamente. También te venden el “hilo de Burano” como algo especial. Según he leído, el bordado de aquí es especial y estuvo a punto de desaparecer, pero con Venecia como atractivo turístico, pues lo han recuperado.

De Burano volvimos de vuelta a Venecia. El barco nos dejó en la “Piazza San Marco“. Creo que allí había tanta gente como en una Semana Santa de Sevilla o unos carnavales tinerfeños. En esta plaza se encuentra el Palacio Ducal, al que no entramos porque nos habíamos entretenido en las islas e ibamos un poco cortas de tiempo. Pero la fachada es impresionante. Creo que es el edificios, no religioso, más impresionante que he visto. En uno de los laterales del palacio se encuentra el “Puente de los suspiros” pero a mi me pilló en restauración. Por lo visto, es imposible ir a Venecia y que no haya un edificio,puente o monumento en restauración. Eso sí, ponen una foto de como es… En la plaza también está la Basílica y su campanario, a los que se pueden entrar si los demás turistas te lo permiten… Y en uno de los lados de la plaza se encuentra el reloj más antiguo de la ciudad. Después de la plaza nos fuimos bordeando el canal hasta llegar al “Puente de Rialto“, el más importante y antiguo de la ciudad. Tenías que hacer cola para poder posar en la foto… Aquí cogimos el barco para subir por el gran canal hasta la parada de la estación de trenes. Como al final no había “sobrado” tiempo, dimos una vueltecita por las calles de Venecia. Cada vez que cruzas un puente un gondolero te “asalta” :D y estás la mayor parte del tiempo o pidiendo perdón por chocarte con alguien o diciendo que no pasa nada porque alguien se ha chocado contigo… Cenamos en un bar (los propietarios eran chinos “inteligentes” porque vendían pizzas y bistecs empanados) y ya, “tardecito” (vamos, las 8:30 de la noche, pero eso aquí es tarde), pues de vuelta al hotel.

La verdad es que llevaba una idea prefijada de Venecia. Pensaba que era la ciudad “más romántica” de Italia, pero con tanto turista, pierde tooodo el encanto. No digo que no sea bonita, porque es muy bella, pero es lo mismo de siempre, si esperas demasiado puede ser que decepcione un poco. De todas formas, creo que es una ciudad muy especial, sobretodo al que no esté acostumbrado a vivir cerca del agua. Además, llama la atención eso de ver una “ambulancia-barco” o un “taxi-barco” jejejeje

Peaje: Verona-Mestre: 6′20€

Mestre-Génova: 20′70€

Gasolina: un tanque y poco más

Kilómetros: Verona-Mestre: 112km

Mestre-Génova: 401km

Tiempo: Verona-Mestre: 1h 15minutos

Mestre-Génova: 4 horas y 20minutos (hicimos dos paradas)

Ahm! Y prometo que a partir de ahora seré más comprensiva con el conductor extranjero!! jajajajaja

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Verona Octubre 12, 2008

Archivado en: Rincones — finuka @ 11:28 pm

Comienza un nuevo fin de semana en Génova, así que me monto en el polito y pongo rumbo. Esta vez, a parte de Marta (alias “tomtona”), también me acompaña una de mis compañeras de piso. Hemos decidido ir a conocer Venecia y, de camino, Verona.

Salimos el Viernes 10, sobre las 10:30 de la mañana, después de hacer una compra en el supermercado para tener qué comer por el camino. Cogemos la autopista de peaje, ya que nos ahorrará unas 4 horas menos de las que si fueramos por la carretera normal. Creo que ya lo he comentado pero en Italia si compensa usar las autopista de peaje porque lo que pagas por usarlas no es nada comparado con la gasolina que tendrías que pagar usando las otras carreteras. Durante el tramo que pertenece a la región de La Liguria, el límite de velocidad “establecido” es 110km/h debido a que se trata de una zona de mucha montaña con mucho tunel y mucho puente. Una vez que se acaba la montaña, el límite “establecido” es 130km/h. El límite “real” lo sobrepasa unos 30 o 40km más… Establezco la velocidad de crucero del polito entre los 110 y los 120 (si, voy a paso de tortuga :D pero no hay que gastar gasolina por gusto). El tráfico estaba siendo bastante fluido hasta la altura de Brescia, cuando faltaba alrededor de 1 hora para llegar a Verona. De pronto nos encontrabamos literalmente parados en la autopista de peaje, algo realmente asombroso. El problema: un choque entre dos camiones!! (uno de los cuales me había adelantado hacía un buen rato ya jejejeje). Así que tras este tremendo retraso, por fin llegamos a Verona un poco antes de las dos.

Teniendo fé ciega en Marta, llegamos al mismisimo centro de Verona, donde se encuentra “La Arena” de Verona, un coliseo que, según he leído, es el tercero más grande de Italia. Aparcamos el polito y decicimos echar el resto del día en esta bellísima ciudad. Nos tomamos un bocadillo rápido en el parque que se encuentra justo a las puertas del coliseo y nos dispusimos a entrar. La entrada cuesta 6€, pero sacándote la tarjeta “Verona Card” por 8€ puedes entrar en la mayoría de los monumentos y museos. La verdad es que se le saca partido… La mitad del coliseo estaba cerrada, así como la parte central (donde se celebraban los combates) porque en unos días iba a haber un concierto y lo estaban preparando. Aún así, es impresionante entrar en un monumento de este tipo. La imaginación empieza a volar y te imaginas la cantidad de cosas que han sucedido en él. Además, tiene una vista bastante buena de la ciudad. Eso sí, para los “paticortos” como yo, hay algunos escalones que se te resisten…jajajaja

Tras ver “La Arena”, nos dirigimos a “La casa de Julieta” o “Casa di Giulietta” para los italianos. No se si era el lugar más concurrido de la ciudad, pero desde luego que gente si que había. La casa en sí es un museo en el que se representa toda la historia de Romeo y Julieta, no es que haya mucho que ver, pero como está incluido en la tarjeta, podéis entrar y haceros una foto siendo Julieta. En la puerta del museo hay una estatua de Julieta y dicen que si le tocas la teta te traerá suerte. ¡¡Anda que no está desgastada!! Y en el pasillo que entra a la casa, en las paredes hay un montón de notas de amor que escribe la gente. Para que os hagáis una idea:

Muy cerca de “La Casa de Julieta” se encuentra la “Piazza Erbe”. Una plaza preciosa donde todas las mañanas ponen un mercado. Desde esta plaza se ve a la perfección “La Torre Lamberti”, nuestra siguiente parada. Se trata de una torre que pertenece al “Palazzo del comune” y es la más alta de la ciudad (84metros). La entrada a la torre está incluida en la tarjeta, pero solo si la subís a pie. Hay un ascensor, pero hay que pagar para usarlo para subir. Nosotras la subimos a pie: 348 escalones…sin comentarios. Eso sí, merece la pena subir (sea cual sea el medio usado). La vista desde arriba no tiene precio. Bajar, la bajamos en el ascensor porque estaba abierto por casualidad, pero ya os digo que el uso del ascensor no se encuentra incluido en la tarjeta.

El palacio donde se encuentra la torre va a dar a la “Piazza dei signori”, la cual tiene en el centro una escultura que representa la figura de Dante. La plaza es bastante bonita, sobretodo por los edificios que tiene en los alrededores.

Verona tiene mucho más por ver, como la “Chiesa di Santa Anastasia” o el “Battistero”, pero nos quedaba aún una hora y media larga de viaje, así que decidimos volver al coche dando un buen rodeo y poner rumbo ya al hotel. De la ciudad de Verona salimos sobre las 6:30.

Me ha quedado muy buena impresión de la ciudad. Creo que me ha gustado tanto o más que Florencia. La verdad es que una vez que la conoces entiendes porqué Shakespeare se inspiró en esta ciudad y en un antiguo relato de un vicentino para crear su obra. Os debo decir que pienso que se puede ver en un día, claro está, llegando más temprano de lo que yo llegué y si sacrificais algún que otro museo.

Gasolina: unos tres cuartos de tanque

Peaje: Génova-Verona: 14′70€

Kilómetros: 289km

Tiempo empleado: unas 3 horas y 20

Tiempo real: 2horas 50 minutos

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Pisa & Florencia Octubre 6, 2008

Archivado en: Rincones — finuka @ 9:49 pm

Como ya tenía piso, los papeles estaban arreglados y conocíamos el funcionamiento de Génova, cogimos el mapa para ver qué había cerca. Y siguiendo las recomendaciones de mi tia, decidimos ir a conocer Pisa y hacer noche en Florencia.

Así que el jueves 2 de octubre, a eso de las 12 de la mañana, nos pusimos en marcha por la autopista de Peaje, y tras poco menos de dos horas a esquivando camiones e intentando sobrevivir a la velocidad italiana, llegamos a “Pisa”. Esta ciudad no es muy grande pero la entrada “principal” nos pilló en obras, así que traíamos a la señorita del tomtom loca :D . Además, como todo fue a la aventura, le pusimos al gps “Pisa Centro” y la torre no está en “Pisa Centro”… Si la entrada no hubiese estado en obras, se puede llegar sin problemas gracias a unos letreros que indican la dirección. Eso si, en ninguno pone lo mismo: torre pendente, piazza dei miracoli, piazza del uomo… Pero al menos en todos está dibujada la torre ;) . El dia no nos acompañó nada, porque nada más llegar a Pisa empezó a llover. Y para colmo, la torre me decepcionó un poco. No sé porqué pero me la imaginaba sola, con un jardín muy grande alrededor en lugar de una iglesia. Si es que las fotos trucadas hacen mucho… Aún así, merece la pena ir a verla y con una hora que echeis en la ciudad hay bastante. Sobre dónde comer, cuando más cerca de la torre, más caro. De hecho, en uno de los bares que está pegaditos, el menú para turistas costaba 12€. Nosotras comimos en uno más alejado (en “Vía Santa María”) y fueron 8€ (plato, postre y bebida).

Y tras obtener la foto con la torre, pusimos rumbo a Florencia. Y otro enfado de la señorita del gps porque el enlace a las autopistas (tanto la de peaje como la normal) también estaba en obras en dirección a Florencia. Además, como el enlace lo han puesto por el aeropuerto, para lo cual hay que atravesar una vía de tren, pues se montan unas colas terribles. Tanto que la gente para el motor del coche. Como no estábamos seguras de que esa fuera la salida que teníamos que coger, me bajé y le pregunté a unos de una ambulancia que teníamos detrás. Lo mejor fue que les caímos bien y como veían que la cola no avanzaban, pues fueron a coger un atajo y nos avisaron para que los siguieramos. El problema fue que los perdimos de vista y acabamos llegando hasta Livorno y aquí cogimos la autopista hacia Florencia. Estas tres ciudades están conectadas por una autopista que no es de peaje, la “FI-PI-LI” (Firenze-Pisa-Livorno). La diferencia de tiempo con la de peaje no es mucha y está bastante bien. Sin perderse, de Pisa a Florencia hay una hora y cuarto aproximadamente.

La entrada a Florencia es sencilla. Nuestro hotel estaba muy cerca del centro y se accedía por la “Porta Romana”. El hotel era de los “baratos” para ser Italia (lo que en España equivaldría a un 3 estrellas bastante decente y amplio, si lo comparamos en precio). Nos atendieron muy bien y se trataba de un edificio antiguo, sin ascensor. La habitación era amplia, tenía una cama de matrimonio y una de 90. Además, nosotras elegimos una con baño dentro (lo que te incrementaba el precio un poco). Eso si, el baño era para verlo. Un armario. Ese era el tamaño. Es más, si te duchabas, te podías sentar en la taza del bater porque se mojaba todo. porque la ducha estaba, literalmente, encima de la taza (¿os he dicho que en Italia las duchas no tienen cortinas?). Como llegamos sobre las 5 de la tarde (por las obras y la pérdida de carretera), pues dimos una vuelta por el centro pero sin alejarnos mucho del hotel. Vimos el “Ponte Vecchio”, el “Palazzo de Pitti” y un par de iglesias de los alrededores. Nos empezó a llover, así que volvimos al hotel para, al día siguiente, coger un autobus de esos que hacen un tour por la ciudad. Desde luego el tour es completito, completito. En Florencia, la compañía con la que lo hicimos, tiene dos líneas y el ticket que compras en una te sirve para las dos. Además, puedes subirte y bajarte tantas veces como quieras, siempre dentro de las 24horas desde que compras el billete. Las líneas tienen zonas comunes donde puedes hacer el intercambio, y zonas específicas que te muestran Florencia desde dos lados distintos. La que nosotras cogimos nos llevó a la “Piazza de Michelangelo”, en la que se ve una vista de Florencia muy impresionante. El autobús para allí 10 minutos, claro que no nos enteramos de que podíamos bajar hasta que quedaband 2…(ni nosotras ni el resto del autobús).

Y tras la vuelta completa con el “city-tour”, decidimos bajarnos en la “Piazza San Marcos” donde hay un museo que contiene el “David” de Michelangelo. Eso sí, para entrar hay que pagar 10€ y esperar una hermosa cola. Como a Florencia voy a volver (o eso espero), decidimos no hacer la cola e ir a visitar la Catedral, ya que no andábamos muy bien de tiempo. La plaza donde está la Catedral tiene tres edificios impresionantes: La Catedral, El bapisterio y la torre. Para los dos últimos hay que pagar, pero la entrada a la Catedral es gratuita. Los tres edificios son majestuosos, impresionantes. De esos que te dejan la boca abierta durante un buen rato. Eso sí, solo por fuera, o al menos la Catedral (que fue donde entramos). Por dentro no tiene nada (bueno, una tienda en el subterráneo ¬¬). De la Catedral nos fuimos andando hasta la iglesia de Santa Croce y la pena fue que estaba cerrada cuando llegamos. Pero por fuera es muy bonita. Además, había una feria de las naciones en los alrededores, así que decidimos almorzar en “Austria” :D , un pedazo de perrito y de postre una tarta Sacher auténtica (mmmmmmmm). Había un puesto de rosquillas enoooooormes, pero había mucha gente y no pude hacerle una foto a las rosquillas.

El tiempo seguía sin acompañar, y como teníamos que volver a Génova, decidimos salir a eso de las 5 de la tarde de vuelta y por la autopista de peaje, ya que si empezaba a llover es más segura ésta que cualquier otra.

Florencia es espectacular. No soy muy buena redactando y no tengo palabras para decir lo maravillosa que es la ciudad. Os la recomiendo sin lugar a dudas. Haced noche en la ciudad (a ser posible un par de ellas). Pensad que Florencia es la ciudad de personajes importantes como Dante, los Medici, Michelangelo o Galileo Galilei, por lo que tiene muchísimos museos que ver y muchos sitios que visitar. Y la verdad es que hacer el tour con el autobús no es mala idea porque te dice dónde están los museos y los palacios y qué hay en ellos.

Peaje: 12′70€ hasta Pisa

17′00€ desde Florencia a Génova

Gasolina: no llega a un tanque (aproximadamente tres cuartos)

Kilómetros: Génova-Pisa (por peaje) 167km

Pisa-Florencia (sin peaje y sin perderse) 84′7km

Florencia-Génova (por peaje) 229km

Visitar Florencia: no tiene precio

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